Este era Coco, uno de los más influyentes colaboradores de Diablo que murió durante tiroteo
Ronnie José Ríos Oconitrillo, alias Coco o Coco Guácimo, era uno de los gerentes territoriales más influyentes de la organización criminal liderada por Alejandro Arias Monge, alias Diablo, y murió durante un enfrentamiento a balazos con agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), quienes intentaban capturarlo.
Desde antes de 2025, Ríos figuraba en la mira de las autoridades como sospechoso de dirigir el brazo operativo de la estructura de Diablo en Guácimo, Limón, lo que, según las investigaciones, habría impulsado el incremento de la violencia y los homicidios en ese cantón en los últimos años.
Coco era uno de los principales gerentes de confianza de Arias Monge, quien permanecía en fuga desde aproximadamente noviembre de 2024.
Las autoridades lo identificaban como un colaborador de alto perfil y uno de los mandos de mayor rango dentro de la organización criminal. Las investigaciones del OIJ y la Fiscalía detallan que tenía a su cargo la coordinación de puntos de venta de droga en distintas regiones del país, especialmente en Guácimo y el centro de Limón.
Su influencia también se había extendido hacia zonas de Guanacaste, como Santa Cruz, Tamarindo y Nicoya, como parte de la red de distribución y comercialización de marihuana y cocaína.
Además de supervisar esos puntos de venta, coordinaba operaciones, tomaba decisiones estratégicas y se encargaba de la recolección de dinero producto de las actividades ilícitas. También mantenía una estrecha relación con otros gerentes de la organización, entre ellos Herald José Ruiz Vargas, alias Guato, quien dirigía la estructura en Valle La Estrella, capturado hace pocas semanas.
Una vigilancia policial realizada el 11 de agosto de 2024 durante los festejos populares de Guácimo permitió observar a ambos compartiendo con sus parejas mientras consumían alimentos y bebidas, custodiados por al menos tres guardaespaldas.
Según el expediente del caso Valle, Coco facilitaba recursos logísticos y financieros indispensables para la ejecución de actividades delictivas, entre ellos armas de fuego, dinero, vehículos y viviendas utilizadas por la organización.
Asimismo, la investigación señala que, días antes del 11 de febrero de 2024, entregó dinero a alias Guato para pagar a un sicario menor de edad y a Geison Carmona Chacón, alias Piko, por varios homicidios cometidos en San Ramón y Guanacaste.
También habría colaborado en el traslado encubierto de los sicarios después de ejecutar los crímenes.
Las autoridades lo vinculan con el uso de un Toyota Land Cruiser modelo 2008 con blindaje. Además, fue documentado conduciendo un Hyundai Tucson blanco, propiedad de su esposa, así como un Chevrolet Colorado azul.
Durante un allanamiento efectuado el 8 de octubre de 2024 en su vivienda, identificada como una casa de seguridad, los agentes localizaron y decomisaron un pasaporte costarricense a su nombre que se encontraba dentro del clóset del dormitorio principal.
La investigación también le atribuye haber ordenado un atentado contra un agente judicial de Pococí, cuya vivienda fue atacada a balazos en octubre de 2024. Además, se le relaciona con disputas territoriales que provocaron un repunte de los homicidios en Guácimo.
En junio de 2024, el OIJ ejecutó una serie de allanamientos para intentar capturarlo. Aunque la operación permitió golpear a la organización criminal, las autoridades no lograron detenerlo.
El operativo de este jueves, en el que Ríos murió, comenzó a las 5:00 a. m. en una zona montañosa de Sarapiquí y fue liderado por el Servicio Especial de Respuesta Táctica (SERT) y la Unidad de Vigilancia y Seguimiento (UVISE), unidades élite del OIJ.
Durante la intervención, los sospechosos abrieron fuego contra los agentes, lo que desencadenó un intenso intercambio de disparos en el que Ríos Oconitrillo falleció y cinco oficiales resultaron heridos.
En el mismo operativo también fueron capturados Alejandro Arias Monge, alias Diablo, y Jonathan Pérez Méndez, alias Tan, otro de los principales líderes de la organización criminal que permanecía en fuga.


