“Está sufriendo mucho”: familia pide cirugía para adulta mayor con fractura de cadera

Mayra Céspedes Arias tiene demencia avanzada, una fractura de cadera y un dolor que la hace llorar mientras espera una operación.
Su hija, Mayra Ruiz Céspedes, asegura que este sábado 7 de noviembre su mamá cumplirá dos semanas internada en el Hospital Tony Facio, sin que la hayan operado.
La familia pide que el Hospital Calderón Guardia le otorgue una cama para que pueda recibir el reemplazo de cadera que necesita, según explicó Ruiz.
Afirma que ya acudieron a la jefatura del Tony Facio y enviaron correos para solicitar ayuda. Mientras esperan, las hermanas acompañan a su mamá durante las 24 horas.
"Yo, que estoy ahí día y noche con mi madre, les doy por certeza, les doy seguridad que ella está sufriendo mucho", relató.
Volvieron al hospital porque el dolor no cedía
Según Ruiz, su madre se cayó cuando intentaba bajarse de la cama. En la caída se golpeó la cabeza, el hombro y la cadera.
Ese mismo día, una de las hermanas la llevó al hospital. Le hicieron una tomografía y radiografías, le aplicaron una inyección para el dolor y la enviaron a casa tras indicarles que no tenía ninguna lesión.
Sin embargo, el dolor continuó durante los días siguientes, la adulta mayor gritaba de dolor y no podía caminar.
La hija contó que, confiada en lo que les habían dicho en el hospital, la ayudó a levantarse, la bañó y le preparó el desayuno. Creía que las molestias eran parte de los golpes.
"Yo, inocentemente, forzándola a ella para que caminara, sin saber que estaba quebrada", recordó.
Un médico amigo de la familia revisó la radiografía y les recomendó regresar de inmediato al hospital. El dolor persistente terminó de convencer a Ruiz de que su mamá necesitaba una nueva valoración.
"Ella pegaba gritos de dolor. Y yo dije: 'No, no, no, mamá no puede seguir así'", narró.
Una nueva valoración llevó al internamiento
Ruiz reconoció que, en esa segunda visita, el personal de Emergencias atendió rápido a su madre. En aproximadamente media hora ingresaron al consultorio y una doctora ordenó otra tomografía.
Después del examen, le indicaron que su mamá tenía una fractura.
Ruiz relató que sintió rabia y culpa al pensar en los días que su mamá había pasado con dolor y en las veces que ella la había ayudado a caminar sin saber que tenía una fractura.
La doctora solicitó internarla. Sin embargo, hubo dificultades para lograrlo porque le dijeron que no había espacio.
Tuvo que regresar donde la médica, quien llamó para coordinar el ingreso e insistió en que la internaran. Finalmente, su madre quedó hospitalizada.
Familia pide alivio para el dolor y un trato paciente
Ruiz cuestionó el manejo del dolor durante la hospitalización. Explicó que su mamá no puede tragar pastillas y que rechazaba el acetaminofén diluido en agua por su sabor amargo.
Durante la primera semana le administraron medicamentos mediante suero. Después intentaron darle pastillas, por lo que ella habló con un médico para explicar la dificultad de su madre.
Tras esa conversación, retomaron la administración por suero. Ruiz asegura que el alivio no dura hasta la siguiente dosis.
"Apenas a ella se le pasa, digamos, seis horas, ella pasa llorando dos horas hasta que le toque nuevamente el suero", afirmó.
La hija también denunció malos tratos de parte de funcionarios durante los cuidados diarios. Asegura que su mamá tiene la piel muy frágil, presenta moretones en los brazos y enfrenta dificultades cuando intentan encontrarle una vena.
Se consultó ante el hospital Tony Facio sobre este caso, pero la gestión se mantiene en trámite.