En 1 mes, presunto grupo ligado a “Macho Coca” habría sustraído 279 mil litros de combustible
Entre lo sustraído destaca gasolina para avión, diésel y gasolina Regular

Imagen de tanquetas y estañones decomisados en los allanamientos realizados el 11 de octubre por el presunto robo de combustible. Cortesía Recope
La presunta organización dedicada a sustraer hidrocarburos de las líneas marinas de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) en Moín de Limón habría sustraído 279 litros de combustible, de 3 productos distintos, durante el mes de setiembre.
Así se desprende del informe PB-0407-2024, del 4 de octubre de 2024, elaborado por el departamento de protección de bienes de la empresa estatal a solicitud del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
La Fiscalía Adjunta de Limón y la delegación regional del OIJ de Limón investigan la supuesta agrupación que sería encabezada por Gilbert Bell Fernández, alias "Macho Coca", quien cumple 3 meses de prisión preventiva mientras se le investiga por el presunto delito de robo agravado (sustracción de combustible).
A partir de una denuncia confidencial recibida meses atrás, las autoridades judiciales abrieron una investigación que involucra a Bell Fernández y otras 5 personas de apellidos Hide Alvarado, Reyes Jiménez, Reyes Aragón, Jiménez Ugalde y Viales Esquivel con la aparente sustracción de combustible desde el poliducto propiedad de Recope.
Presuntamente, los imputados habrían vulnerado una línea marina con la colocación de una toma clandestina que comunicaba hasta diferentes predios ubicados en el sector de Moín. Lugar en el que, aparentemente, se llenaban recipientes (como pichingas, estañones o incluso tanquetas) para finalmente trasladarlo a otras zonas por medio de autobuses, vagonetas, vehículos livianos y camiones, entre otros.
El informe PB-0407-2024 analizó los buques que arribaron en setiembre al muelle de Recope y que presentaron un comportamiento anormal durante el proceso de descarga de combustible.
El estudio observó diferencias en las cantidades de producto en la línea marina que no son normales en el proceso de operación de trasiego, donde se puede notar el faltante de producto para cada buque.
El combustible que habría sido sustraído correspondía a gasolina Regular, diésel y jet fuel (gasolina para avión) que eran transportados en 4 embarcaciones distintas.
"En conclusión, se determina que existe un faltante de los buques antes citados, sumando las diferencias para un total de 279 metros cúbicos (m3) que equivalen a 279.000 litros. Si se realiza esta medición utilizando la capacidad de una cisterna promedio de 30 mil litros, el faltante representaría 9,3 camiones cisterna y una pérdida económica de ₡79.338.682,00 en el periodo del mes de setiembre del presente año (2024)", detalló el informe de la refinadora.
Para calcular el perjuicio económico se utilizaron los precios de importación que se le pagan al proveedor por el producto colocado en Moín, Costa Rica y se utilizó el tipo de cambio del dólar de ₡530.
Randall Zúñiga, director general del OIJ, explicó que en un punto intermedio de las tuberías marinas los sospechosos habrían realizado una toma ilegal para extraer el producto.
"Cada vez que llegaba un barco a puerto, que generalmente son unos 4 barcos al mes, para transferir el producto hacia la terminal de Recope, en un punto intermedio de esa transferencia en la manguera hacían una toma ilegal y con eso empezaban a extraer el combustible. Con cada barco se pueden llenar en apariencia de 4 a 5 cisternas. Las ganancias para estos grupos criminales podrían andar entre los₡ 300 millones y los ₡400 millones al mes", puntualizó el funcionario.
Zúñiga recordó que el producto presuntamente sustraído habría sido transportado en buses, camionetas y vagonetas cargadas con pichingas.
La manguera utilizada para vulnerar la tubería estatal conducía hasta una propiedad contigua al río Bartolo, en Moín.
Durante el proceso de investigación no se había podido establecer el punto donde está la toma ilegal, sea el lugar donde perforaron el oleoducto y que dicha tubería se encuentra enterrada.
Para el Ministerio Público y el OIJ es vital era vital realizar los allanamientos ejecutados el pasado 11 de octubre para dar con la toma ilegal y cerrar dicho acceso debido al daño ambiental generado en la flora y fauna del lugar.
"El producto sustraído son derivados del petróleo. Sea gasolina y diésel. La manguera por donde la extraen pasa a través del río Moín. De haber una ruptura de dicha manguera, contaminaría el agua y, por ende, causaría la muerte de los peces. Tanto del río como de la bocana del mar, así como los animales que se acerquen a tomar agua en este sector. Esto, sin tomar en consideración que las personas que realizan el robo de combustible hacen la manipulación del producto sin ningún tipo de medidas de seguridad. Sea la mínima chispa que se produzca en el sitio, causaría que la manguera agarre fuego, llegue hasta el oleoducto y se trasmita este al plantel de Recope, como hacia la embarcación que transporte dicho material inflamable, siendo esto un peligro inminente para la población limonense", apuntó la fiscalía, en un documento aportado en el expediente del caso conocido como "PetroCoke".
El Juzgado Penal de Limón impuso 3 meses de prisión preventiva a Bell Fernández, mientras el resto de los imputados quedaron en libertad con la única condición de cambiar de domicilio como medida cautelar.
