El Niño elevaría riesgo de infartos, problemas renales y crisis respiratorias

23 de Ago. 2026 | 7:18 pm

El fenómeno de El Niño no solo cambiaría las condiciones del tiempo en Costa Rica. Las altas temperaturas, una mayor radiación solar y las variaciones en las lluvias también podrían aumentar el riesgo de problemas cardiovasculares, respiratorios, renales y de piel, además de agravar enfermedades ya existentes.

Especialistas del Colegio de Médicos y Cirujanos advirtieron sobre las posibles consecuencias para la salud, principalmente entre adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y otros grupos vulnerables.

Las altas temperaturas favorecen la pérdida de líquidos y la deshidratación. Cuando esto ocurre, la sangre se vuelve más concentrada y el corazón debe hacer un mayor esfuerzo para mantener la circulación, una situación especialmente delicada para adultos mayores y personas con enfermedades cardíacas.

El presidente del Colegio, Elliott Garita, explicó que una adecuada hidratación puede convertirse en una medida de protección para el corazón.

También recomendó mantener una adecuada ingesta de líquidos y vigilar el color de la orina. Además, frutas con alto contenido de agua, como la sandía y el melón, pueden ayudar a mantener la hidratación durante los días más calientes.

Calor puede afectar varios órganos

El especialista en Medicina Interna Carlos Araya advirtió que los efectos de las altas temperaturas pueden extenderse a prácticamente todo el organismo.

Las olas de calor se relacionan con un aumento de hospitalizaciones y muertes por infartos, accidentes cerebrovasculares y complicaciones de insuficiencia cardíaca.

También pueden aumentar los casos de insuficiencia renal, cálculos renales e infecciones urinarias. Las personas con diabetes o hipertensión pueden, además, presentar un peor control de sus enfermedades.

Los efectos pueden alcanzar la salud mental, con mayor ansiedad, depresión y fatiga, así como generar mayores riesgos durante el embarazo.

Araya recalcó que las personas no deberían esperar hasta sentir sed para hidratarse, pues para ese momento el organismo ya puede haber iniciado un proceso de deshidratación. Una señal sencilla para evaluar la hidratación es el color de la orina, que idealmente debe mantenerse clara.

Más riesgo de crisis respiratorias

El Niño no provoca por sí mismo enfermedades respiratorias, pero puede modificar las condiciones ambientales y aumentar la exposición al polvo, humo y partículas suspendidas en el aire.

El neumólogo Luis Ugalde explicó que esos contaminantes pueden inflamar e irritar las vías respiratorias. En personas sanas pueden provocar tos, congestión o sensación de pecho apretado.

Sin embargo, quienes padecen asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, fibrosis pulmonar u otros padecimientos respiratorios enfrentan un mayor riesgo de sufrir crisis o un empeoramiento repentino. En algunos casos, esas complicaciones podrían requerir atención de emergencia u hospitalización.

El peligro aumenta durante incendios forestales o quemas, debido a que las partículas del humo pueden penetrar profundamente en los pulmones y agravar tanto enfermedades respiratorias como cardiovasculares.

Alergias también pueden empeorar

El cambio en las temperaturas y la humedad también puede afectar a quienes padecen alergias.

La alergóloga Patricia Monge explicó que El Niño no genera nuevas enfermedades alérgicas, pero puede crear condiciones ambientales que aumenten la exposición a los factores que desencadenan síntomas.

Los cambios en temperatura, humedad y otros eventos climáticos pueden prolongar la presencia de alérgenos en el ambiente y favorecer más crisis respiratorias.

Mayor exposición solar afectaría la piel

El aumento de la temperatura y de la radiación ultravioleta también puede tener consecuencias sobre la piel.

La dermatóloga y presidenta de la Asociación Costarricense de Dermatología, Orietta Mata, indicó que una mayor exposición solar incrementa el riesgo de quemaduras y puede provocar o agravar problemas como acné, rosácea y distintos tipos de dermatitis.

La exposición acumulada a la radiación también incrementa el riesgo de cáncer de piel. A esto se suma que el calor y la sudoración pueden favorecer infecciones por hongos y bacterias.

Los niños, recién nacidos, adultos mayores, personas de piel clara, quienes tienen antecedentes de cáncer de piel o muchos lunares, mujeres embarazadas y trabajadores al aire libre figuran entre quienes requieren mayor protección.

"La piel tiene memoria. Cada quemadura solar aumenta el riesgo de padecer un cáncer de piel en el futuro", explicó Mata.

Trabajadores al aire libre, entre los más expuestos

Quienes trabajan directamente bajo el sol también tendrán un mayor riesgo durante los períodos de altas temperaturas.

Entre ellos figuran agricultores, trabajadores de construcción y mantenimiento vial, cuerpos de seguridad y recolectores de residuos.

La especialista en Medicina del Trabajo Viviana Gómez explicó que estas personas tienen una mayor probabilidad de sufrir deshidratación, agotamiento por calor, golpe de calor, lesiones renales agudas y problemas cardiovasculares cuando las temperaturas se mantienen elevadas.

Gómez también advirtió que estar acostumbrado a trabajar bajo el sol no elimina el peligro.

Además, el calor puede disminuir la concentración, la memoria, la coordinación, la capacidad para tomar decisiones y la velocidad de reacción. Esto aumenta el riesgo de caídas, accidentes con maquinaria, incidentes de tránsito y otros accidentes laborales.

Entre las medidas recomendadas están hidratarse antes de sentir sed, hacer pausas para recuperarse, trasladar las tareas más exigentes a las horas de menor temperatura, utilizar ropa ligera y protector solar, además de identificar a tiempo síntomas relacionados con el calor.