El Niño coincidió con algunos de los peores brotes de dengue de la última década

Los últimos tres eventos del fenómeno de El Niño coincidieron con algunos de los mayores brotes de dengue registrados durante la última década, según un análisis de la Universidad Hispanoamericana (UH) basado en datos del Ministerio de Salud y de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Entre 2014 y 2024, los periodos asociados al fenómeno climático acumularon 142.660 casos de enfermedades transmitidas por vectores, entre ellas dengue, chikungunya y zika. El dengue concentró 125.035 casos, equivalentes al 87,65% del total.
Los datos muestran que el país atravesó tres periodos vinculados al fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS): entre 2014 y 2016, entre 2018 y 2019 y entre 2023 y 2024.
El primero incluyó el denominado "Súper Niño" de 2016 y coincidió con 51.853 casos de dengue. En esos años también se registró la llegada del chikungunya al país, con 4.912 casos en 2015 y 3.613 en 2016, además de 7.820 casos de zika entre 2014 y 2016.
El segundo episodio, entre 2018 y 2019, coincidió con 10.914 casos de dengue, 291 de chikungunya y 639 de zika.
El evento más reciente, entre 2023 y 2024, registró 61.908 casos de dengue, la cifra más alta de los tres periodos analizados.
Según la OPS, esos dos años también presentaron las tasas de incidencia acumulada más elevadas del periodo estudiado, con 600,37 y 609,46 casos por cada 100.000 habitantes, respectivamente.
Circulación simultánea de serotipos elevó el riesgo
Roberto Salvatierra, epidemiólogo de la Universidad Hispanoamericana, explicó que uno de los factores más preocupantes durante los eventos recientes de El Niño fue la circulación simultánea de varios serotipos del virus.
En 2016 circularon los serotipos 1, 2 y 3. Entre 2018 y 2019 se identificaron los serotipos 1 y 2. Sin embargo, entre 2023 y 2024 se registró la circulación de los cuatro serotipos conocidos del dengue: 1, 2, 3 y 4.
El especialista señaló que ese periodo se convirtió en el de mayor cantidad de casos de dengue registrados desde 2014.
Actualmente, agregó, circulan los serotipos 1 y 3, mientras que los casos semanales aumentaron de 40 a 100.
Cantones repiten entre los más afectados
El estudio también identificó territorios que aparecen de forma recurrente entre los más golpeados por el dengue durante los eventos de El Niño.
Atenas fue el cantón que más veces figuró entre los cinco con las tasas más altas de incidencia, al aparecer en cuatro ocasiones: 2016, 2018, 2019 y 2023.
Le siguieron Abangares, Nicoya, La Cruz, Sarapiquí, Guácimo, Osa, Corredores, Santa Cruz y Buenos Aires, cada uno con dos apariciones durante los años analizados.
De acuerdo con Salvatierra, esta recurrencia podría estar relacionada con condiciones ambientales y climáticas favorables para la proliferación del mosquito transmisor, especialmente durante periodos de sequía y altas temperaturas asociados al fenómeno de El Niño.
Casos graves y fallecimientos
Durante los años asociados a El Niño incluidos en el análisis se contabilizaron 43 casos graves de dengue y siete fallecimientos. Todas las muertes fueron reportadas en 2024.
Además, Salud registró durante ese mismo año 195 casos de dengue con signos de alarma, una categoría distinta al dengue grave.
Riesgo de secuelas
El investigador advirtió que estas enfermedades pueden dejar efectos que se prolongan mucho más allá de la recuperación inicial.
En el caso del dengue, los pacientes pueden experimentar cansancio extremo, debilidad muscular, pérdida de peso y agotamiento durante semanas o incluso meses. En los cuadros más severos también pueden presentarse hemorragias, daño hepático, deshidratación y afectación de órganos vitales.
Salvatierra recordó que una persona puede infectarse más de una vez con diferentes serotipos del virus, lo que aumenta el riesgo de desarrollar dengue grave o hemorrágico, así como complicaciones como daño en órganos, shock hipovolémico y compromiso cardíaco.
Chikungunya también puede dejar secuelas prolongadas, entre ellas dolor articular crónico, inflamación persistente y limitaciones físicas que afectan actividades cotidianas meses después de la infección.
En cuanto al zika, la enfermedad ha sido asociada con malformaciones congénitas, especialmente microcefalia y otras alteraciones neurológicas en bebés expuestos durante la gestación. Además, investigaciones médicas han relacionado el virus con trastornos neurológicos como el síndrome de Guillain-Barré.
