El fuerte mensaje de don Jorge, a quien un accidente dejó en silla de ruedas
Ramírez de 40 años y su familia residen en la comunidad de San Rafael
Jorge Ramírez es un vecino de Esparza, Puntarenas, sobreviviente a un accidente en motocicleta el pasado 29 de julio de 2017. En el choque se lesionó las cervicales C5 y C6, las cuales también dañaron su médula espinal. Una situación que lo dejó en silla de ruedas con parálisis del cuello hasta las piernas.
Sin embargo, tras muchas horas de terapia y esfuerzo, logró recobrar parte de la movilidad en los brazos. A pesar de las dificultades, agradece estar con vida para poder compartir con su esposa y sus dos hijos, quienes han sido su mayor fortaleza durante el proceso.
Algunos médicos pronosticaban que lo único que iba a poder mover era la cabeza o ni siquiera poder mantenerla erguida. Sin embargo, nunca se rindió y los procesos de rehabilitación le permitieron sobrepasar las expectativas médicas.
El accidente ocurrió cuando él iba hacia su trabajo en la industria lechera, al ser las 6:00 a.m. se desplazaba hacia Limonal de Puntarenas, cuando la moto se salió del camino y chocó contra un árbol. El vehículo pegó con la llanta delantera lo que ocasionó que su frente recibiera un impacto directo a pesar de utilizar el casco de seguridad.
En el golpe sufrió lesiones en las cervicales C5 y C6, esta última explotó y algunos fragmentos presionaron la médula espinal causando una lesión mayor.
Tras el accidente fue trasladado al Hospital de Puntarenas donde le realizaron una Tomografía Axial Computarizada (TAC). Luego, lo enviaron al Hospital México donde estuvo durante dos días hasta ser trasladado al Hospital del Trauma por ser un accidente laboral.
En ese centro médico le realizaron una operación para estabilizar la médula espinal y dos días después otra cirugía con el mismo proceso, pero en la cervicales que se dañaron.
Estuvo 15 días en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), tras recuperarse fue movido a planta. No obstante, tres o cuatro días después sufrió un paro cardíaco por lo que tuvo que ser internado nuevamente en la UCI.
Tuvieron que realizarle una traqueotomía, estuvo con oxígeno y permaneció así hasta que salió del hospital, durante un mes y 23 días. En el transcurso de estos años ha tenido que someterse a varios procedimientos, así como a muchos meses de terapia.
Gracias al Señor y a mucho trabajo, esfuerzo y terapia pude mover un poco los brazos. También mantener la cabeza erguida.
Actualmente está en silla de ruedas, pero en algún punto tuvo una parálisis desde el cuello hasta las piernas. Pero gracias a su voluntad y la terapia, pudo recobrar movilidad en los brazos, lo que le permite utilizar aparatos electrónicos.
Trato de vivir una vida lo más normal posible. Sí, tengo que estar en una silla de ruedas, pero es una silla de ruedas eléctricas que me permite movilizarme por la casa y en algunos otros lugares.
En el presente, Ramírez de 40 años, ayuda a estudiantes universitarios o de colegio con asesorías para sus trabajos de investigación y tesis. Además, brinda presentaciones y cursos sobre esos temas. Una labor que le ayuda a mantener la mente ocupada y generar un ingreso adicional.
Tras el accidente, él cuenta con una renta vitalicia del Instituto Nacional de Seguros (INS) referente una la póliza laboral de seguros. Además, cuenta con una pensión por invalidez, vejez y muerte de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), lo cual le permite cubrir los gastos de su casa y de la mi familia.
Esta lesión ha sido un reto bastante complicado. Porque el perder la autonomía, la independencia, pues lo golpea a uno muchísimo en la vida, es muy complicado.
Según relató, en la situación que más pensaba cuando estaba en el hospital era en su familia y en cómo iba a mantenerlos. Pero considera que Dios y la vida le ha brindado una mano para seguir adelante.
El esparzano considera que la lesión le ha permitido ser una mejor persona, muchos más de consiente de la situaciones o dificultades que viven otros. Pues ha comprendido que la vida no solo le cambió a él, también a sus hijos y a su esposa.
He conocido gente durante el proceso, que de otra manera no hubiese podido entender su situación personal. La verdad es que Dios me ha hecho crecer como persona, como ser humano, con mis hijos y también con mi esposa.
Asimismo, reflexiona que todo el proceso no sería tan difícil si Costa Rica fuese más accesible. Él opina que como país no se está preparado para personas con discapacidad en una silla de ruedas.
Situaciones como hacerse un examen de la vista se han convertido en casos de extrema dificultad, pues no cuentan con las condiciones a nivel general.
En hoteles, la cultura, en los parqueos, todo eso ha sido un reto. Hace como seis meses estoy tratando de ver a qué óptica puedo ir o que vengan aquí a la casa para hacerme un examen de la vista. Pero donde he preguntado no tienen las facilidades para atenderme.
"No hay mal que por bien no venga" afirma el puntarenense, quien ve como un regalo el hecho de que ha podido estar a la par de su esposa y también con sus hijos. Ha podido estar de lleno apoyándolos en sus estudios y crianza.
Tuve la oportunidad de ayudarle a estudiar a mi esposa, quien está en proceso de convertirse en enfermera. Me llena muchísimo poder ayudarla para que ella pueda cumplir su sueño, es un orgullo y felicidad.
Jorge Ramírez finalizó dejando un mensaje para esas personas que pasen por una situación similar o que se puedan identificar con la suya. Él pide que "no permitan que la depresión les gane", pues la vida a pesar de las circunstancia y dificultades puede mejorar.
Si tenemos esa fortaleza mental, podemos salir adelante, a pesar de la dificultades y las situaciones de vida, uno no puede salir adelante.
Yo tengo fe en que el señor tiene algo mejor para mí y para todos los que están pasando una situación como la mía.
