Educación enfrenta 4 principales retos en tiempos de COVID-19
Curso lectivo 2020 ha sido atípico para el país
(CRHoy.com). – El 10 de febrero más de un millón de estudiantes y cerca de 67 mil docentes iniciaron el curso lectivo, sin noción de que este sería el año con mayores adversidades para el sistema educativo.
La suspensión presencial de curso lectivo trajo consigo incertidumbre sobre lo que iba a suceder con el proceso educativo de los estudiantes, quienes debido a la pandemia del COVID-19 se vieron forzados a guardar sus uniformes y no volver más a los centros educativos.
Aunque el Ministerio de Educación Pública (MEP), tuvo que correr para adaptar las lecciones a esta nueva normalidad impuesta por el virus, tras poco más de cuatro meses de educación a distancia, las dudas sobre lo qué pasará con el curso 2020 continúan imperando.
Las actuales generaciones ya de por sí se habían visto afectadas y arrastraban un rezago producto de la cancelación del tercer trimestre del 2018 a raíz de la huelga de sindicatos y algunas paralizaciones durante 2019.
"Todos estamos aprendiendo una forma diferente de vivir y estamos priorizando otras habilidades. Yo no me atrevería a decir que es una generación perdida, yo más bien digo que es una generación que va a salir fortalecida porque le tocó vivir una situación difícil", aseguró Guiselle Cruz, ministra de Educación.
Para hacer frente a estos cambios en tan solo una semana de ordenar el cierre de los casi 5 mil centros educativos el MEP anunció la estrategia "Aprendo en casa" la cual pretende atender el derecho a ala educación de los estudiantes durante la pandemia.
Dicha estrategia se compone de lecciones virtuales, material impreso y programas de radio y televisión, mediante los cuales los estudiantes cuenten como los apoyos necesarios para continuar sus estudios.
No obstante, aunque en las guías de orientaciones el MEP pronostico algunos de los escenarios que podrían complicar este proceso, algunos cobraron mayor peso que otros.
1. Pérdida de contenidos
Las repercusiones de la pandemia en el aprendizaje de niños y jóvenes tendrán consecuencias que incluso deberán ser atendidas hasta 2022, a través de un extenuante proceso de nivelación y articulación curricular.
De acuerdo con Melania Brenes, viceministra Académica del MEP, en su mayoría en todos los grados, se intentará abordar este año más de la mitad de los aprendizajes por lograr. Los restantes se articularán con los programas del año siguiente.
"Esto es muy variable y depende de cada asignatura y grado o nivel y la cantidad de aprendizajes por lograr que tiene cada uno. Este es un trabajo que se ha realizado a nivel curricular en la construcción de Guías de aprendizaje base que son producto de un proceso metodológico de consulta y definición con docentes y asesores regionales a nivel nacional. Definen los aprendizajes por lograr en cada plan de estudios, por materia y grado o nivel de los más de 500 planes que tiene el país durante el año 2020 y los que se requieren abordar de manera articulada en el año 2021", detalló.
2. Brecha digital
Según estadísticas del MEP, el 49, 74% de los estudiantes cuenta con equipo propio o prestado y tiene una conectividad estable a internet, el 31,85% no cuenta con equipo ni conectividad y el 18, 4% tiene equipo pero también tiene dificultades para conectarse a la red.
Bajo estos escenarios, la educación de este grupo de estudiantes se complica, pues están en mayor desventaja respecto a sus pares que si están recibiendo lecciones por medio de la plataforma Microsoft Teams.
"Aprendo en casa involucra la atención a distancia de la población estudiantil en cuatro escenarios, dos en que existe la posibilidad de utilizar dispositivos y conectividad y dos en que no existe conectividad. Nadie está excluido de la estrategia puesto que se han diseñado proyectos que cubren la población estudiantil. Quienes no tienen acceso a las herramientas digitales, cuentan con el apoyo de material impreso que se coordina previamente con el centro educativo correspondiente", aseguró Paula Villalta, viceministra de Planificación.
Sobre este mismo tema, el Programa Estado de la Educación advirtió que una proporción importante de estudiantes tiene poca o nula conectividad dada la brecha digital que afecta no solo a aquellos que viven en hogares de menor nivel socioeconómico, sino también en territorios fuera de la Región Central.
"Estas brechas en el acceso a los recursos tecnológicos reflejan las desigualdades territoriales históricas del país, asociadas al bajo desarrollo relativo y socioeconómico que ha caracterizado a las regiones de la periferia y en el contexto actual, profundizan las diferencias en el de acceso a la educación", señala el programa.
3. Desvinculación de estudiantes
Uno de los principales retos del MEP es que este 2020 acabe con la misma cantidad de estudiantes con los que se inició. Datos de la institución reflejan que los últimos años se han registrado índices históricos en cuanto a exclusión escolar, no obstante la pandemia aumenta el riesgo de que estos puedan volver a aumentar.
Patricia Méndez, jefa de la Unidad para la Permanencia, Reincorporación y Éxito Escolar (UPRE) aseguró que con el tema de la pandemia, no es un asunto de voluntad del estudiante el querer quedar fuera del sistema, sino que influyen varios factores que pueden provocar su exclusión.
"Hay un montón de situaciones que confluyen para que finalmente un estudiante no pueda concluir de forma exitosa sus estudios. En estos momentos una situación económica difícil, una enfermedad o riesgo a enfermar de un familiar, el no tener conectividad, todo eso pueden ser situaciones que lleven a un estudiante a quedar fuera del sistema", dijo.
4. Evaluación estandarizada
A raíz de la situación actual y la pérdida de gran cantidad de contenidos, el Consejo Superior de Educación acordó implementar reformas normativas pertinentes a efecto de eximir a la población estudiantil de modalidades presenciales de la aplicación de pruebas nacionales como requisito para la obtención de su título de Bachiller en Educación Media.
La medida aplica para las nuevas pruebas FARO, las cuales se realizarán este año por primera vez. Dichos exámenes miden las habilidades y competencias de los estudiantes y deja de lado el sistema de memorización de contenidos.
Según la ministra, la decisión de suspender estas pruebas se debió a que consideraban injusta la aplicación de una evaluación estandarizada, pues no todos los jóvenes presentan condiciones iguales en este momento.
A esta suspensión se debe sumar el retraso de la aplicación de las pruebas de Bachillerato en su modalidad ordinaria y Madurez suficiente. En estos casos cerca de 39 mil estudiantes entre ambos formatos aguardan las nuevas fechas para presentar las asignaturas pendientes.

