Analistas: Congreso va a media máquina por improvisación del Gobierno
Plenario y comisiones han tenido sesiones relámpago con escasos proyectos de ley
(CRHoy.com).-La Asamblea Legislativa funciona a media máquina desde el pasado 1° de mayo por desconocimiento e improvisación del Poder Ejecutivo y la bancada del oficialista Partido Progreso Social Democrático (PPSD).
Así lo sostienen los analistas Gustavo Araya, politólogo de la Universidad de Costa Rica (UCR), y Sergio Araya, coordinador de proyectos del Área Política para Costa Rica de la Fundación Konrad Adenuaer, tras valorar las tres primeras semanas del nuevo Congreso.
El Plenario y las comisiones legislativas han tenido un lento arranque con sesiones relámpago y con pocos proyectos de ley convocados por el Ejecutivo en este periodo de sesiones extraordinarias, en el cual la agenda es resorte exclusivo de la Casa Presidencial.
La oposición, repartida entre 5 fracciones parlamentarias, esperaba una agenda robusta a partir de la segunda semana de mayo, después de la toma de mando del presidente de la República, Rodrigo Chaves.
Sin embargo, no fue así. En la primera convocatoria a las extraordinarias legislativas, anunciada el 9 de mayo, se incluyeron únicamente 10 proyectos, 8 impulsados por la oposición, y 2 nuevos del Gobierno, que llegaron con demora, un día y medio después, porque los textos no estaban listos.
En las convocatorias posteriores se incluyeron más iniciativas de ley. Algunas de ellas todavía están en etapa de discusión de mociones de fondo, como parte de su trámite de votación en primer debate en el Plenario, y otras son de fácil tramitación, por ejemplo, autorizaciones o permisos.
El resultado: las sesiones del Plenario han sido cortas, en algunos casos de 40 minutos, como la del jueves pasado, porque sencillamente no hay suficientes proyectos de ley para discutir y votar. Lo mismo ha sucedido con las primeras sesiones de comisiones estratégicas, como Hacendarios, Económicos, Jurídicos y Control de Ingreso y Gasto Público.
Falta de preparación
El politólogo Gustavo Araya fue categórico al afirmar que el débil arranque de la nueva Asamblea Legislativa es responsabilidad del presidente Chaves y su gobierno.
Aseguró que desde el pasado 3 de abril, con los resultados de la segunda ronda electoral en sus manos y claros en su victoria, ya sabían que iban a asumir el gobierno, por primera vez en la historia, con un periodo de sesiones extraordinarias abierto en el Congreso.
"Esto quiere decir que esa preparación debió haberse dado por lo menos en el mes que se tenía, aproximadamente del 4 de abril hasta el 8 de mayo".
Puntualizó en que el peso de mayor responsabilidad recae en la ministra de la Presidencia, Natalia Díaz, y la jefa de los diputados oficialistas, Pilar Cisneros, quienes representan a los dos engranajes principales que articulan la agenda del Ejecutivo en la Asamblea Legislativa.
Lo de esperar en este caso es que ambas personalidades se pusiesen de acuerdo para el estudio previo de la agenda necesaria para entrar en sesiones extraordinarias y el propio 8 o 9 de mayo convocar una agenda sustanciosa. Incluso, a ese momento ya tenían 8 días para haber negociado con las bancadas de oposición.
Sostuvo que el Gobierno y su bancada pudieron ir planificando el trabajo para los diferentes proyectos de ley que ya estaban en trámite en las comisiones legislativas, con el fin de haber arrancado desde el momento mismo en que quedaron instaladas.
Esta semana que pasó, el presidente del Congreso, Rodrigo Arias, instaló 9 comisiones legislativas, 6 de las cuales son ordinarias permanentes.
El reclamo común de los legisladores que las presiden es que no hay proyectos convocados para arrancar.
Sin claridad
El analista Sergio Araya comentó que parece que el Ejecutivo no tenía tanta claridad de la agenda ni del estado de los proyectos en la corriente legislativa, a pesar de que desde hace dos años se sabía que quien ganara las elecciones presidenciales de 2022, arrancaría con un periodo de sesiones extraordinarias en el Congreso.
Es un partido nuevo que evidencia con esto que no tenía muy claro cómo funciona el quehacer político y que tampoco tenía tan listas esas acciones y esas propuestas que se requeriría haberse trabajado con antelación para que arrancando no más el ejercicio de gobierno, ya pudieran ser incorporadas a la agenda parlamentaria.
En su criterio, también se ha notado ausencia de negociación política que evidencia cierta debilidad e inexperiencia "de los cuadros que el señor Presidente designó para cumplir esa relación con la Asamblea Legislativa".
El arranque del Congreso ha sido lento y se ha dado en un escenario inédito por haber coincidido con un periodo de sesiones extraordinarias.


