Doña Xinia dejó de ser ama de casa para sacar adelante a sus hijos tras la muerte de su esposo

Asegura que hoy en día sigue lidiando con el machismo que hay en este tipo de negocio.

4 de Ago. 2024 | 12:46 am

Una reconocida y duradera empresa de grúas de Barva en Heredia está encabezada por una señora que de esta manera logró sacar a sus hijos adelante tras quedar viuda a sus 31 años.

Xinia Morera es la cabeza de Grúas Yuka, una empresa dominada usualmente por hombres, las grúas. Pero esta barveña rompe todos los estereotipos.

Era de su esposo, pero al quedar viuda, ella tomó la decisión de seguir adelante con el negocio.

Edwin Montero tenía un negocio de enderezado y pintura de carros, pero quiso ampliarse e incursionar en el mundo de las grúas, sin embargo, tras hacerse de sus 2 primeras unidades, en una cita médica le terminaron detectando cáncer gástrico.

Yo era una ama de casa con mis 2 hijos y mi esposo, él tenía un taller de enderezado y pintura al frente de la casa en la que vivíamos y siempre estábamos juntos, porque como era al frente entonces él llegaba a almorzar y me contaba de todo, pero yo no estaba tan metida en el negocio y un día llegó y me dijo que quería hacerse de una grúa.

Él fue la primera persona aquí en Heredia en comprarse una plataforma, entonces la mandamos a traer desde Estados Unidos, una plataforma y una grúa más sofisticada y cuando estábamos en ese proceso, en abril de 1997 empezamos a hacer una casa y en julio le descubrieron un cáncer gástrico, estábamos todavía pagando las grúas, con la casa, con el taller, entonces todo era una locura, y él se enfermó y lo operaron.

Para diciembre de ese año nos pasamos a la casa nueva y para el 26 de febrero de 1998 él murió, recordó.

Ante esta situación, doña Xinia se tuvo que enfrentar a decidir qué hacer con el emprendimiento construido por su esposo, asumir ella sola la crianza de sus 2 hijos, uno de 13 y otro de 8 años, así como las deudas que tenían.

Toda esta combinación de cosas la llevó a dar un paso hacia el frente y asumir todos estos retos que le presentaba la vida.

Yo me quedé pensando porque no tenía ningún estudio, solo tenía el bachillerato, pero decidí seguir, cuando él se enfermó ya habíamos alquilado el taller, entonces estábamos solo con las grúas, entonces decidí seguir, no tuve mucho tiempo de pensar ni nada, para mí fue muy terrible que él muriera.

Después comencé a buscar choferes y a veces yo iba a hacer los servicios y me iba con mi hijo que tenía 13 años, yo le decía que no podíamos decirle a los clientes que no.

Mi esposo murió hace 26 años y aquí seguimos, hacemos un buen equipo, yo administro y ellos también hacen servicios, apuntó.

Una mujer en el mundo de las grúas

Cuando esta vecina de Barva decidió continuar con el negocio, inclusive se animó a realizar servicios de grúa, es decir, ella llegaba a ayudarle a conductores que se quedaban varados.

Esto lo hizo pese a que, ella misma señala que es un área que se le asocia a los hombres, pero que en sus inicios era aún más notorio este machismo dentro de este gremio y con los clientes en general.

Es un área muy de hombres, incluso en un inicio muchos hombres me dijeron que me compraban el negocio, me decían que es un área de hombres y que yo no iba a poder con esto.

Cuando llegaba a hacer servicios, no recuerdo haber recibido algún mal trato por parte de algún hombre, pero sí hacían caras expectantes de si lo iba a hacer bien o no, comentó.

No obstante, pese a este desafío que enfrentó en un principio, ya ella ha logrado guiar a esta empresa por 26 años y la ha hecho crecer de gran manera, debido a que hoy en día tienen un total de 13 unidades, entre las que hay hasta equipo especial para remolcar vehículos pesados.

Hoy en día yo recibo llamadas a cualquier hora porque es un servicio de emergencias, y todavía hay veces en las que me llaman y me dicen "mae", "huevon","amigo" y a veces yo me pongo a pensar si es que tengo la voz muy fuerte, porque yo les hablo y les digo y siempre me tratan como si fuera un hombre y en aquel tiempo aún más, incluso muchas veces se daban cuenta de que soy mujer y me pedían que les pasara a un hombre.

Todavía hasta hace poquito llegó un chofer y dijo que no, que si era una mujer el que lo iba a mandar, que él se iba y se terminó yendo, entonces mis hijos le dijeron que que pena, pero que la jefa es una mujer, entonces se fue, expresó.

Ama lo que hace

Doña Xinia asegura que para estar a cargo de una empresa de grúas hay que amar lo que uno hace, debido a que se trata de un servicio de emergencias que se puede ocupar en cualquier momento.

Por esto mismo, señala que hay veces que le ha tocado atender llamadas a las 2:00 a.m. para solucionarle a un cliente que requiere de ser rescatado en carretera.

Yo ya hice de mi trabajo como un estilo de vida y a mí me gusta muchísimo, yo siempre soy muy agradecida de que me llamen a las 2:00 a.m., yo atiendo al chofer y le mando una grúa y sigo durmiendo, eso lo he hecho desde que mi esposo murió. Hoy en día ha bajado un poco, en ese tiempo era más, llamaban mucho en las noches, más porque trabajábamos con las cooperativas de taxis.

Yo contesto el teléfono a cualquier hora, no tengo ningún problema, contesto si estoy durmiendo, comiendo, bañándome, en reuniones con amigas, en cualquier momento, detalló.

Barveña de corazón

Tras más de 40 años de vivir en el cantón de las mascaradas, la mujer oriunda de Sarapiquí está muy agradecida con todo el apoyo y cariño que le han dado los barveños.

Por esta misma razón, asegura que ella siempre trata de colaborar con cualquier actividad que se realice en la zona, especialmente para las fechas en las que se celebra el Día Nacional de la Mascarada.

Es un pueblo que nos ha acogido mucho, en aquel tiempo, cuando él murió también, mucha gente muy solidaria, entonces no tengo ninguna queja de mi pueblo, lo amo.

Trato siempre de ayudar mucho, como cuando me piden una plataforma para algún pasacalles o para las mascaradas o en diciembre que hay festival de la luz, entonces yo siempre trato de colaborar, mencionó.

 

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