Diputados exigen rebaja en recibo de agua para cantones afectados
Fracción del FA hizo excitativa a la Aresep
La fracción del Frente Amplio (FA) envió un oficio al regulador general de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep), Eric Bogantes, para que el ente regulador considere una rebaja en la tarifa del recibo de agua para las familias de los cantones afectados por la contaminación del líquido con hidrocarburos.
La petición de los legisladores frenteamplistas es en específico para los cantones de Goicoechea, Moravia, Montes de Oca, Tibás y San José.
El subjefe de la bancada del FA, Antonio Ortega, dijo que la reducción sería "un mínimo resarcitorio" para las más de 107 mil personas afectadas al menos desde la noche del lunes 22 de enero.
"Las personas que habitan estos cantones no solo han tenido que soportar molestias por recibir el líquido con un fuerte olor a hidrocarburos, sino que se les ha obligado a evitar su consumo, sea para la ingesta, la cocción de los alimentos o el aseo personal", indicó Ortega.
La solicitud del FA se fundamenta en lo que establece la ley constitutiva de Aresep en su artículo 28 sobre corrección de anomalías. El artículo señala:
"Si la denuncia resulta fundada, la Autoridad Reguladora dictará las disposiciones pertinentes para que se corrijan las anomalías, y cuando en derecho corresponda, ordenará resarcir los daños en sede administrativa. Las resoluciones que se dicten serán vinculantes para las partes involucradas, sin perjuicio de los recursos ordenados en la ley."
La misma ley, en su artículo 38, establece la posibilidad de sanciones si se determina que Acueductos y Alcantarillados (AYA) falló en el correcto cumplimiento de su responsabilidad de suministrar agua potable para consumo humano.
El oficio de la fracción del FA dirigido al regulador general, Eric Bogantes, puede verlo en este enlaceAL-FPFA-36-OFI-0222-2024 FIRMADO
El fin de semana la Defensoría de los Habitantes también exhortó a la Aresep en este mismo sentido de aprobar una rebaja en el recibo de las comunidades afectadas.
El AyA confirmó la contaminación del agua el jueves 25 de enero, sin embargo, desde el lunes de la semana pasada (22 de enero) ciudadanos y municipalidades advirtieron y denunciaron que el líquido vital llegaba con un fuerte olor a combustible.
Una semana después, las autoridades del Gobierno no tienen una respuesta sobre las sustancias que contaminaron el agua, ni qué ocasionó que estas llegaran a las fuentes que alimentan la planta potabilizadora ubicada en Ipís, en Guadalupe.
En las últimas horas la oposición en el Congreso ha cuestionado la gestión y atención del Poder Ejecutivo de esta crisis.
