Denunciantes del diputado Obaldía fueron diagnosticadas con ansiedad, migraña e insomnio

11 de Sep. 2026 | 9:11 am
Fernando Obaldía PPSO

Fernando Obaldía PPSO

Ansiedad, migraña, insomnio, episodios de llanto y dificultades para comer figuran entre los problemas de salud que dos asesoras atribuyen al acoso laboral denunciado mientras trabajaban con el diputado oficialista Fernando Obaldía.

Los padecimientos fueron diagnosticas por médicos de la Asamblea Legislativa y de la CCSS.

Las dos mujeres recibieron incapacidades durante los periodos en los que, según sus denuncias, enfrentaron situaciones de hostigamiento, control, amenazas y descalificaciones en el despacho legislativo por parte del legislador de la asesora Diana Fernández Monge, los dos denunciados ante la Dirección Ejecutiva del Congreso.

Una de las denunciantes dedicó un apartado a explicar la afectación que en su salud y las incapacidades médicas que recibió durante ese periodo. Incluso, necesitó atención profesional y recibió incapacidades médicas.

Llamada amenazante

Uno de los acontecimientos señalados ocurrió el 29 de abril de 2026, cuando realizó fotografías y videos de la oficina del despacho para generar contenido institucional destinado a las redes sociales del legislador.

Según relató, posteriormente recibió una llamada de Obaldía después de salir del trabajo. Mientras conducía llevaba el teléfono conectado al sistema Bluetooth de su vehículo y relató que el diputado le habló en tono elevado, le gritó y le ordenó eliminar una publicación que había realizado.

Su hermana mayor viajaba con ella y, según la denuncia, pudo escuchar la conversación.

"La forma en que se desarrolló la conversación me produjo un fuerte impacto emocional y dificultó mi concentración mientras conducía", indicó.

La denunciante también aseguró que Obaldía admitió haber solicitado a Fernández averiguar información relacionada con sus incapacidades y justificó esa decisión bajo la sospecha de que ella supuestamente preparaba alguna acción en su contra.

La mujer cuestionó los intentos de obtener información sobre su salud, diagnósticos, tratamientos o las razones médicas de sus incapacidades, y alegó una posible afectación a la confidencialidad de sus datos personales.

Afirmó haber conocido que Fernández supuestamente realizó averiguaciones para determinar la identidad del padre de su hija, información que calificó como perteneciente exclusivamente a su vida privada y familiar.

Segunda denunciante con crisis de ansiedad

La otra denunciante también aseguró que la situación laboral terminó afectando su salud.

Según su relato, la acumulación de los acontecimientos ocurridos en el despacho le provocó "un colapso" emocional y físico.

El 24 de agosto acudió de urgencia al Departamento de Servicios Médicos de la Asamblea Legislativa.

La denuncia indica que el personal médico determinó que atravesaba una crisis de ansiedad y emitió inmediatamente una incapacidad.

La mujer volvió a recibir atención médica el 27 de agosto y tras las valoraciones le diagnosticaron trastorno de ansiedad.

La asesora vincula esa afectación con el estrés y el supuesto hostigamiento laboral que describe en su denuncia.

"(…) he presentado dificultades para dormir, taquicardia, elevación de la presión arterial respecto de mis niveles habituales, angustia, agotamiento emocional y una sensación constante de alerta. Esta afectación también ha repercutido en mi vida personal y familiar", reveló la denunciante.

Se metió con incapacidades

Las dos asesoras también incluyeron en sus denuncias señalamientos sobre supuestos intentos de Diana Fernández por obtener información acerca de sus incapacidades.

La segunda mujer afirmó que, incluso después de quedar incapacitada, recibió información de que Fernández habría buscado datos ante el Departamento de Recursos Humanos de la Asamblea Legislativa.

También sostuvo que el chat de WhatsApp utilizado por el despacho quedó prácticamente inactivo después de que ella y otra compañera se incapacitaran.

Para la asesora, esa circunstancia respalda su señalamiento de que el despacho utilizaba el grupo como un mecanismo de presión y fiscalización hacia ambas.

Además de las afectaciones de salud, los escritos describen presuntas conductas de persecución, control excesivo, descalificación profesional, intromisión en la vida privada y búsqueda de información relacionada con las incapacidades médicas.

A estos casos se suman dos denuncias de acoso predatorio que el diputado enfrenta en el Ministerio Público y que como lo reveló CR Hoy este jueves, la Fiscalía tomó la decisión de incorporar las dos causas en un mismo expediente.