Debilidades en educación técnica complican a estudiantes encontrar práctica profesional

Fines ilustrativos
Estudiantes de colegios técnicos (CTP) tienen problemas para encontrar dónde hacer su práctica profesional debido a que las carreras que cursaron no responden a las necesidades de las empresas ubicadas en su región, la preparación académica no cumple con las expectativas del empleador o no hay suficientes espacios.
En la Dirección Regional de Educación (DRE) de Puntarenas, por ejemplo, empresas que recibieron estudiantes durante 2024 señalaron que necesitan trabajadores en áreas que los CTP analizados no ofrecen, entre ellas Electromecánica y otras vinculadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.
La falta de espacios es otra de las dificultades. En la DRE de Coto, cuatro de los siete colegios analizados consideran insuficientes los acuerdos con empresas. Uno de los CTP necesita alrededor de 300 espacios para prácticas cada año, una cantidad que las compañías de la zona no pueden cubrir.
Buscar oportunidades fuera de la región tampoco siempre es viable. Algunas se concentran en el Área Metropolitana y hay estudiantes que no cuentan con los recursos económicos necesarios para trasladarse.
Para Viria Ureña Salazar, investigadora del Instituto de Investigación en Educación (INIE) de la Universidad de Costa Rica (UCR), la ubicación geográfica puede abrir o cerrar oportunidades y generar desigualdades entre estudiantes. Durante su trabajo en la UCR, conoció casos de jóvenes de la Zona Sur que debían trasladarse hasta San Pedro para realizar sus prácticas.
Los hallazgos forman parte de la investigación Pertinencia de las carreras impartidas en los colegios técnicos profesionales: un análisis de la oferta y la demanda, desarrollada dentro del Ministerio de Educación Pública (MEP).
El análisis incluyó 130 CTP públicos diurnos y contó con la participación de directores, coordinadores encargados del contacto con las empresas y 1.049 representantes empresariales.
Las dificultades alcanzan incluso carreras como Inteligencia Artificial, Ciberseguridad y Animación 3D, además de Agroecología y Producción Agrícola y Pecuaria en el CTP de Puriscal.
Compiten por los mismos espacios
En San Carlos, varios colegios dependen de las mismas empresas para colocar a sus estudiantes, lo que genera una saturación de los espacios disponibles dentro de la región.
La cantidad de practicantes cambia cada año y obliga a buscar nuevas opciones. Algunas compañías dejan de recibir estudiantes por experiencias anteriores o porque no cuentan con tareas adecuadas para asignarles.
Los acuerdos tampoco aseguran espacios permanentes, pues pueden cambiar y obligar a las coordinaciones de los colegios a mantener una búsqueda constante de empresas.
En Santa Cruz, cinco de los seis CTP analizados consideran insuficiente la cantidad de acuerdos para atender la demanda estudiantil.
Algunas empresas reciben solamente un practicante por especialidad, otras no aceptan menores de edad y también existen compañías que muestran resistencia a recibir estudiantes durante periodos cortos.
Además, colegios, universidades y otras instituciones educativas buscan espacios de práctica en las mismas empresas.
Impacto en la formación
Las dificultades para acceder a una práctica pueden afectar una etapa que permite a los estudiantes conocer directamente cómo funciona el mundo laboral, según Ureña.
Además de aplicar los conocimientos técnicos, los jóvenes aprenden a cumplir horarios, asumir responsabilidades, relacionarse con compañeros y jefaturas y desarrollar habilidades mediante situaciones reales de trabajo.
La investigadora considera que no contar con esa experiencia puede dejar un vacío en la preparación del estudiante cuando posteriormente ingrese al mercado laboral.
Ureña plantea fortalecer los convenios entre el MEP y las empresas y revisar las especialidades conforme cambien las necesidades laborales de cada zona.
El estudio también recomienda ampliar y diversificar los acuerdos con el sector productivo y mejorar los mecanismos utilizados para conocer la demanda de trabajadores.
La investigación fue elaborada por Jorge Villalobos Ramírez, investigador del Departamento de Estudios e Investigación Educativa, adscrito al Viceministerio de Planificación Institucional y Coordinación Regional del MEP.