Cronograma para retomar obras en vía a San Carlos aún no está claro
MOPT planea abrir licitación en este primer trimestre del año
Las posibles fechas para reanudar las obras en la construcción de la nueva carretera a San Carlos dependerán de las ofertas que planteen las empresas interesadas en asumir el proyecto.
Así de enfático fue Efraím Zeledón Leiva, viceministro de Infraestructura, quien prefirió no brindar un cronograma específico hasta contar las propuestas de las compañías que participaría en la fase de licitación.
Para concluir la iniciativa es necesario completar el tramo central (Sifón de San Ramón-La Abundancia de Ciudad Quesada) y la punta sur (Sifón de San Ramón-San Miguel de Naranjo y autopista Bernardo Soto, entre San Ramón y San José).
Las obras en el tramo central están paralizadas desde agosto de 2018, cuando la Administración Alvarado Quesada (2018-2022) optó por romper el contrato que existía entonces con la empresa constructora Sánchez Carvajal y "enderezar" el rumbo.
Efraím Zeledón Leiva, viceministro de Infraestructura, recordó que la conclusión del proyecto está presupuestada en $335 millones, de los cuales $225 millones provendrían del crédito acordado con el Banco Interamericana de Desarrollo (BID) desde 2020, durante el gobierno de Carlos Alvarado, y otros $110 millones que se tomarían del fallido proyecto para ampliar el tramo Barranca-Limonal en la carretera Interamericana Norte.
El funcionario explicó que en este primer trimestre de 2024 se pretende publicar la licitación del proyecto. Pese a que la intención es que las obras se retomen en este mismo año, eso dependerá de las posibles apelaciones que ocurran durante el proceso.
"Te lo digo, recibiendo ofertas podemos tener ese dato (fechas para inicio de obras). Depende de las empresas que lleguen, que sean empresas grandes. La expectativa es en el primer trimestre tener esas ofertas recibidas y ahí te puedo dar una información más certera. Lo ideal es que sea en este año", comentó el viceministro.
Incluso, se dividirían las obras (tramo central y punta sur) en unidades para adjudicar a 2 o más empresas. Es decir, como en las Unidades Funcionales (UF) contempladas en el proyecto de Circunvalación Norte.
"Es parte lo que estamos trabajando en los términos de referencia, hacerlo por lotes para que no sea necesariamente un único contratista y quede dividido, ojalá, entre varias empresas", dijo.
La conclusión de la vía, entre Florencia de San Carlos y San Miguel de Naranjo, tendría que esperar por un gobierno más.
Pese a que fue una de las principales promesas de campaña de Rodrigo Chaves, presidente de la República, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) admitió a CRHoy.com que el panorama del proyecto es complejo y que la apuesta será "avanzar todo lo que se pueda"
El proyecto está dividido en 3 tramos: el central (Sifón de San Ramón-La Abundancia de Ciudad Quesada), la punta sur (Sifón de San Ramón-San Miguel de Naranjo y Autopista Bernardo Soto) y la punta norte (La Abundancia de Ciudad Quesada-Florencia, en operación desde 2018).
Como ya se citó, el tramo central está paralizado desde agosto de 2018 tras la decisión de la Administración de Alvarado de romper el contrato suscrito con la Constructora Sánchez Carvajal. En tanto, en la punta sur no existe ningún avance físico y aún están pendientes los trámites expropiatorios requeridos en este trazado.
Para finalizar todo el corredor vial se estima una inversión requerida de $340,6 millones, de los cuales $225 millones provendrían del crédito acordado con el BID.
Adicional a esto, se gestiona el traslado de aproximadamente $100 millones del fallido plan inicial para modernizar la carretera Interamericana Norte, entre Barranca y Limonal, con recursos también aportados por el BID.

Tramo central de la carretera a San Carlos, entre Sifón de San Ramón y La Abundancia de Ciudad Quesada. Archivo CRH
En principio, el MOPT proyectó tener la precalificación de oferentes interesados en asumir la obra para febrero de 2024 y la adjudicación para setiembre de est año, con la mira puesta a arrancar trabajos en octubre. Sin embargo, la Asociación Procarretera a San Carlos no cree que estos plazos se cumplan.
Luis Amador, ministro de Obras Públicas y Transportes, indicó a CRHoy.com que desde la óptica personal y profesional el proyecto estaría concluido al cierre de 2026.
"Estamos tratando de que se puede dejar lo más avanzado posible. Lo ideal es terminado. Yo creo que no va a estar todo concluido, pero creo que sí va a estar muy avanzado y creo que, tal vez, uno de los segmentos (punta sur o tramo central) sí pueda estar terminado. Parcialmente, que podamos tener segmentos ya terminados. La totalidad del proyecto terminado no, yo creo que se va a pasar algunos meses en la próxima Administración (2026-2023), pero va a ser una cosa de 6 o 7 meses, en el máximo caso", dijo el jerarca.
Hay que recordar que Efraím Zeledón Leiva, viceministro de Infraestructura, aseguró en junio ante el Concejo Municipal de San Carlos que preveían la finalización de la construcción para 2027. Posteriormente, las proyecciones variaron y se indicó que el proyecto estaría concluido en mayo de 2025.
En tanto, en setiembre, Diana Korte, gerente de la unidad ejecutora del proyecto por parte del BID, dijo que el cumplimiento del cronograma estará sujeto a la gestión de expropiaciones. Al cierre de 2023 estaban pendientes de completar 38% de los trámites requeridos.
Si las expropiaciones no se obtienen a tiempo, el proyecto no podrá reanudarse, ni los contratistas podrán ingresar a las unidades funcionales en que se dividiría el proyecto. Salvo que existan programas de trabajo aprobados para los tramos que sí poseen las expropiaciones listas.
Korte también confirmó que el corredor vial tendría 3 estaciones para el cobro de peaje en distintos puntos.
El diseño original de la carretera procuraba que la vía fuera de 2 carriles, 1 por sentido. Sin embargo, en 2014, se aprobó la posibilidad para que el trazado pasara de 2 a 4 carriles.
El proyecto tiene 2 tramos pendientes: el central, que quedó con un avance superior al 70% en 2018, cuando la Administración Alvarado Quesada acordó finiquitar el contrato con la empresa constructora Sánchez Carvajal para reformular el proyecto, y la punta sur. El primero costaría $130 millones y el segundo $190 millones.
La empresa local estuvo a cargo durante 10 años, hasta que la Administración Alvarado Quesada (2018-2022) optó por romper el contrato y enderezar el rumbo de la obra.
Desde agosto de 2018, la construcción está paralizada, con un 76% del trazado ya asfaltado.
Hasta 2018, el proyecto había consumido $291 millones de recursos estatales. Una cifra superior a los $61 millones estimados en 2005, cuando la obra comenzó a cargo de la constructora taiwanesa RSEA.
Entre los pendientes por resolver destacan: un hundimiento en el kilómetro 21, la necesidad de construir un nuevo puente sobre el río Laguna y el rediseño del trazado tras la existencia de un humedal en una parte del trayecto. En total, según estimaciones dadas por el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) de la Universidad de Costa Rica (UCR), hay 40 puntos críticos por atender debido a inestabilidades geológicas.

