Costa Rica registró un aumento en el volumen de agua concesionada
Demanda en recurso hídrico abarca entre el 2021 y 2022
El informe del Estado de la Nación destaca que, entre 2021 y 2022, Costa Rica experimentó un aumento del 1,6% en el volumen de agua concesionada, a pesar de enfrentar un panorama de menor capacidad para cubrir la demanda hídrica.
Según el informe, en mayo de este año, el déficit hídrico en los sistemas de abastecimiento del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), alcanzó aproximadamente 679 litros por segundo, de acuerdo con los datos de dicha institución.
La investigadora del informe Karen Chacón señala que el país incluso registró una situación "atípica" en 2022.
"Una reducción en la cobertura de agua potable a nivel nacional, que pasó del 95,7% en 2021 al 89,9% el año pasado", detalló la investigadora.
Ante esto, el informe detalla que esta reducción afectó mayoritariamente los sistemas de acueductos comunales.
Los expertos aducen que hay pocos controles operativos en los acueductos y un aumento de las lluvias, lo cual facilita el arrastre de tierra hacia los cuerpos de agua.
Por lo tanto, estas podrían ser las causas de la reducción en cobertura de agua potable, se lee en el informe.
El estudio también destaca riesgos ambientales, como el aumento del 91,5% en la incidencia de incendios forestales en 2022.

Lo anterior ha afectado 43,319 hectáreas y generando consecuencias graves, como la destrucción de bosques y la pérdida de suelo fértil, con un incremento en las emisiones de gases contaminantes.
A pesar de las fortalezas en conservación, la experta, Chacón, advierte sobre la insostenibilidad del balance ambiental.
"Particularmente, la matriz energética de Costa Rica genera impactos crecientes e implica riesgos para un uso viable y seguro de la energía.
Mantener esta tendencia de consumo en el largo plazo conllevaría un retroceso en esta materia", concluye.
Cambio climático
Según detalla el informe, en un contexto de cambio climático, ya hay riesgos notables en el ambiente, como la reducción de los caudales de agua en embalses clave.
"Un país como Costa Rica, en 2023, recurre más a las plantas térmicas que utilizan búnker o diésel para generar electricidad.
Esto, además de aumentar los costos de la electricidad, plantea preocupaciones ambientales a mediano y largo plazo", afirmó Chacón.
Asimismo, la investigadora agregó que lo anterior se debe a que el uso de las plantas térmicas genera emisiones contaminantes.
El Informe muestra que la composición de fuentes de energía del país no registró cambios significativos el año pasado.
El 73% de la electricidad se generó a partir de plantas hidroeléctricas, seguidas de las geotérmicas (13,6%) y eólicas (11,5%).
Por su parte, dentro de la investigación realizada por los expertos del Estado de la Nación, se destaca que el país presenta un alto consumo de combustibles fósiles, principalmente para el transporte.
"El alto consumo en combustibles fósiles se debe, en gran parte, a un sistema de transporte y movilidad que ha permanecido prácticamente sin cambios durante treinta años, el 75% de la matriz de consumo energético está basada en hidrocarburos", detalla el informe.
