Conferencia Episcopal pide rechazar “Tratado sobre Pandemias” de la OMS
Piden que se rechacen acuerdos si atentan contra la soberanía

Los Estados Miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) están discutiendo el "Tratado sobre Pandemias", para crear un plan de acción global ante cualquier potencial emergencia sanitaria.
Sobre esto, la Conferencia Episcopal se refirió y le solicitaron a Rodrigo Chaves, presidente de la República, y a Arnoldo André, canciller, que rechacen cualquier acuerdo global "que viole nuestra soberanía nacional y socave los derechos de los costarricenses".
Hicieron énfasis en que en nuestro país algunos sectores se han opuesto porque, según ellos, se infringen los derechos constitucionales de los costarricenses y se violaría la soberanía del país. Destacaron que la soberanía reside exclusivamente en la Nación.
Sobre este tema han circulado informaciones aparentemente falsas en redes sociales que la misma ministra de Salud, Mary Munive, salió a desmentir.
Este miércoles, en conferencia de prensa, Munive, explicó que aún no se han tomado acuerdos concretos con la OMS. "En ningún momento vamos a comprometer la soberanía de Costa Rica", comentó.
Chaves aseguró que el país no se va a salir de la OMS, como lo piden algunos sectores, porque "eso no tiene sentido".
Este tratado está siendo discutido por los países miembros de la OMS y tiene como objetivo mejorar la prevención, preparación y la respuesta ante futuras pandemias a escala mundial.
¿Qué busca la OMS con este acuerdo? Garantizar un compromiso político continuado y a largo plazo, establecer tareas y procedimientos claros, garantizar un apoyo a largo plazo para los sectores público y privado a todos los niveles, entre otras cosas.
En el tratado se incluyen temas como prevención y vigilancia de pandemias, la respuesta ante estas, resiliencia y recuperación de los servicios de salud, aspectos sobre los trabajadores del sector salud, colaboración y cooperación internacional, financiamiento, etcétera.
La próxima semana en Ginebra, el instrumento será analizado en la Asamblea Mundial de la Salud número 77 y la decisión final recaerá en los países miembros de la OMS. El acuerdo que se tome será jurídicamente vinculante.