Conavi adjudica a Pedregal mantenimiento de vía Cañas-Liberia
Acto de adjudicación quedó en firme este 16 de abril.
El Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) acordó adjudicar al Consorcio Pedregal la licitación promovida para contratar las tareas de mantenimiento bajo la figura de Contrato por Niveles de Servicio (CNS) en el tramo Cañas-Liberia, en la carretera Interamericana Norte.
La decisión del acto de adjudicación se tomó este martes 16 de abril, según consta en el Sistema Integrado de Compras Públicas (Sicop).
La Comisión de Adjudicaciones del Conavi recomendó, a través de un informe remitido el 5 de abril, otorgar el contrato a ese consorcio.
La licitación está en curso desde julio de 2023 y la adjudicación al Consorcio Pedregal ascendería a los ₡8.397 millones. El contrato se mantendrá durante 4 años.
Para atender el acuerdo durante este año, el Conavi cuenta con una reserva presupuestaria de ₡2.100 millones.
En la licitación, 3 empresas presentaron propuestas:
- Consorcio R1 Cañas-Liberia (conformado por las empresas Heliconia Griego S.A. y Constructora E y L S.A.): ₡7.664 millones.
- Consorcio Pedregal: ₡8.397 millones.
- Tecnología y Desarrollos Intecon S.A. de C.V. $19 millones.
La comisión que analizó las ofertas consideró que solo la del Consorcio Pedregal cumplía con los requisitos legales, financieros y técnicos solicitados.
"El objeto de esta contratación es contratar una persona física o jurídica, con capacidad técnica, legal y financiera para gestionar y ejecutar el mantenimiento de la infraestructura de un conjunto de tramos de la red vial nacional, con el objetivo de satisfacer los indicadores de resultados establecidos en el presente documento (estándares e índice de servicio), que garantizan un servicio de carreteras de calidad, específicamente para el proyecto: Cañas-Liberia (carretera Interamericana Norte), ruta nacional 1, con una longitud de 50.7 kilómetros, iniciando en el kilómetro 163+625,00 y finaliza en el kilómetro 214+310,00", detalló Conavi, en las justificaciones aportadas en la licitación.
¿Por qué esta es diferente?
El Conavi gestiona las contrataciones a través del Sistema de Precios Unitarios, el cual paga por los materiales y la mano de obra para construir, sin procurar la calidad de la obra contratada. En contraparte, en los CNS se paga a partir de la calidad final del proyecto.
La intención de implementar este mecanismo surgió ante disposiciones de la Contraloría General de la República (CGR) y recomendaciones del Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) de la Universidad de Costa Rica (UCR). Sin embargo, no se concretó ante numerosas deficiencias en los procesos.
En 2019, durante la Administración Alvarado Quesada (2018-2022), el Conavi y el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), anunciaron con bombos y platillos un plan para ejecutar la ampliación y el mantenimiento de la ruta nacional 606 entre Guacimal de Puntarenas y Santa Elena de Monteverde a través del sistema de niveles de servicio.
Así se determinó luego de que, en diciembre de 2018, el Conavi decidió romper el contrato que mantenía con la empresa constructora Grupo Orosi para mejorar los 17 kilómetros que componen ese trayecto ¿La razón? Tras año y medio de trabajos, el avance de la obra era de apenas un 22%.
Pese a ello, el planteamiento nunca cristalizó debido a una incapacidad para cumplir con los requisitos estipulados por la Contraloría General de la República (CGR) para avalar la contratación. Un informe elaborado por la Auditoría Interna del Conavi, publicado el 17 de marzo de 2023, evidenció las falencias que condujeron al intento por implementar el modelo de niveles de servicio.
En esta nueva licitación, el contrato se proyecta en 2 fases:
- Fase 1. Puesta a punto: corresponde al conjunto de labores para llevar al corredor vial al nivel de servicio en que se desea mantener a lo largo de todo el periodo de mantenimiento por estándares. Se propone que esta sea ejecutada en un plazo no mayor a un año.
- Fase 2. Mantenimiento por estándares: periodo en el cual se llevarán a cabo todas las labores de mantenimiento, donde se velará porque se cumplan con los indicadores definidos, a fin de mantener los estándares que los contratistas deben cumplir y mantener en el tiempo, mediante la ejecución de las labores de mantenimiento. Se recomienda un plazo de ejecución en esta fase de 3 años.
Desde 2016, durante la Administración Solís Rivera (2014-2018) entró en operación la modernización Cañas-Liberia en la Interamericana Norte. Mientras, tras meses de atraso, la ampliación Limonal-Cañas arrancó funciones desde inicios de 2023. Lo que está pendiente aún es retomar las tareas para ampliar el trayecto entre Barranca y Limonal.
El sistema de CNS se usa en países cercanos, como México o Colombia. Incluso, Wendy Sequeira, ingeniera de la Unidad de Auditoría Técnica del Programa de Ingeniería de Transporte (Pitra) del Lanamme, publicó un boletín informativo en 2018 indicando que este mecanismo suma más de 30 años en ejecución en otros países.
"La principal diferencia entre un contrato tradicional por precios unitarios y un contrato por CNS es que, en el primero lo importante es la cantidad de trabajo ejecutado, mientras que en el otro lo más relevante es el resultado final. Bajo el esquema de CNS, el contratista decide cuáles son las intervenciones necesarias y cuántas veces hay que repetirlas durante el plazo contractual, con el propósito de mantener, como mínimo, las vías al nivel de servicio estipulado en su contrato.
"Al contratista se le paga una suma fija (por lo general, mensual), independientemente del tipo y frecuencia de las intervenciones, siempre y cuando las inspecciones realizadas por el Contratante comprueben que el estado de la vía esté al nivel de servicio mínimo requerido. Es decir, al contratista no se le paga por la labor física realizada, sino por mantener una carretera o red de carreteras a un estándar o nivel de servicio que asegure al usuario un servicio expedito, cómodo y seguro durante el plazo contractual", recalcó Sequeira.
Con la modalidad de los precios unitarios, cuestionada por obsoleta, existen portillos abiertos para que las constructoras "inflen" ciertos rubros por los trabajos contratados y existe el riesgo que el Conavi pague de más por obras que quizás no lo ameritaban, o que no registraron la calidad requerida.

