Comerciantes y empresarios se quejan por falta de planificación con racionamientos
Esperan que anuncios se realicen en largos plazos
Representantes del sector comercial y empresarial se quejan por la falta de planificación existente tras los anuncios existentes por los cortes de luz.
Las autoridades del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) anunciaron la posibilidad de racionamientos el pasado 6 de mayo tras la disminución de los caudales a raíz de la ausencia de lluvias y vientos.
Aunque los cortes originalmente estaban programados para aplicarse el lunes 13 de mayo, el ICE viene anunciando prórrogas al arranque de los mismos y ahora la fecha en que supuestamente se irán a aplicar será el viernes 17 de mayo.
Lo anterior generó un ambiente de incertidumbre en algunos de los empresarios, quienes debieron alquilar plantas para operar los días en que aparentemente no habría electricidad para poder seguir con sus actividades comerciales.
José Francisco Quesada, presidente de la Asociación de Bares y Restaurantes (Asobarest) indicó que un alquiler de plantas puede costar hasta ₡1,2 millones, por lo que implica aumento en los costos operativos.
Quesada aseguró que están molestos y preocupados porque desde hace 2 meses se les había indicado que no habría apagones, para lo cual habría pérdidas económicas para el sector comercial.
"Le pedimos a la Compañía Nacional de Fuerza y Luz que se tomen las cartas en el asunto con la seriedad del caso, porque también, la misma CNFL estableció que los cortes serían solo de 1 a 3 horas, situación que es mentira porque hay sectores que tendrán cortes de luz en la mañana y en la tarde, situación que generaría pérdidas millonarias", agregó Quesada.
Mayor plazo
Ricardo Carvajal, asesor económico de la Cámara de Comercio de Costa Rica, expresó a CRHoy.com que la mayor preocupación existente es que estén avisando lo de los racionamientos eléctricos en plazos muy cortos.
Carvajal afirmó que existe la incertidumbre de que se puedan generar incrementos en los costos operativos de las compañías e incluso pérdidas por las inversiones que deban recurrir los empresarios, así como también los gastos en que puedan incurrir en el futuro.
"Adaptarse a un cambio con un anuncio tan corto implica problemas de planificación y un aumento en los costos operativos. Todas las empresas tienen que llamar a establecer sus planes de contingencia, llamar a reuniones de emergencia y obviamente esto implica un costo logístico y de operación.
"Por otro lado, podríamos tener también en los cortes que muchos comercios tendrían que cerrar, por lo que no se podrían hacer transacciones electrónicas, muchos equipos eléctricos habría que pagarlos por la falta de energía y eso implica una reducción en las ventas", aseguró Carvajal.
El representante alegó que los equipos eléctricos se tienden a dañar cuando hay cortes de electricidad y las empresas deben asumir esos costos, mientras que con los productos perecederos habría afectación si los refrigeradores no cuentan con electricidad.
Olga Vargas, directora de la Cámara Nacional de Detallistas (Canacodea), aseguró que es difícil precisar gastos en una contingencia donde existe imprecisión sobre los cortes eléctricos, los tiempos de los mismos en días, semanas y otros.
"Los asociados de la Cámara no han reportado gastos en compra de plantas electricas por ejemplo, o alquiler de las mismas. El problema, repito, es la incertidumbre de si se va a producir el corte de energía.
"Lo que sí han hecho algunos detallistas que no tienen respaldo de generadores de corriente es administrar mejor sus inventarios en materia de productos de frío, carnes y tener los mínimos posibles", agregó Vargas.
Carlos Montenegro, director ejecutivo de la Cámara de Industrias de Costa Rica, agregó que el sector industrial consume el 23% de la electricidad y que produce la disponibilidad, la calidad y el costo eléctrico resultan claves para el funcionamiento y la competitividad.
"Es importante entender que estamos en una situación extrema, y que la prioridad hoy es organizarnos para dar nuestro aporte, tanto empresas como ciudadanos, para atravesar este momento difícil.
"Es claro que, para la operación de cualquier empresa, no tener la certeza de que se va a contar con suministro eléctrico, implica la creación de planes de contingencia, lo que supone esfuerzos de planificación y costos adicionales", sostuvo.
Montenegro agregó que es mejor comunicar la suspensión del racionamiento a que se aplique.
