Cerca de 40 menores han afrontado procesos penales por pornografía infantil en últimos años

Imagen con fines ilustrativos.
Alrededor de entre 30 y 40 menores de edad se han visto envueltos en causas judiciales por producción o distribución de pornografía infantil desde el 2020, según confirmó el fiscal adjunto de Alajuela, Alejandro Araya.
De acuerdo con el funcionario del Ministerio Público, en la mayoría de los expedientes los investigados son adolescentes, pero también, en menos casos, se han observado incluso niños involucrados en este tipo de situaciones.
Una práctica que han notado más común, es que los menores de edad que producen el material, utilizan herramientas como inteligencia artificial para colocar el rostro de sus compañeros en cuerpos desnudos, tal y como ocurrió la semana anterior en el Colegio Técnico Profesional de Ulloa, en Heredia.
En otras ocasiones, los menores ingresan a sitios web con contenido sexual de otros menores y los difunden, o bien, utilizan fotografías y videos comprometedoras de otros niños, niñas y adolescentes.
De acuerdo con la Fiscalía, las leyes sí sancionan a los menores que cometen este tipo de acciones: incluso se han elevado las acusaciones, juicios y procesos alternativos contra menores que difunden pornografía infantil, con procedimientos abreviados y suspensión de proceso a prueba condicionada a diferentes requisitos.
Las penas van desde los 2-3 años de cárcel o reclusión hasta una cantidad más importante de años de castigo, dependiendo de la acción que cometa cada persona. Generalmente, confluyen otros delitos como seducción y corrupción, o la trata de personas.
Alertas
De acuerdo con el Ministerio Público, los depredadores sexuales suelen utilizar las redes sociales y plataformas similares para realizar un abordaje previo, usando perfiles falsos y seleccionando personas vulnerables como víctimas.
Con este método intentan acercarse para obtener confianza y vulnerar la intimidad de las personas, y así obtener información como videos y fotos. En muchas ocasiones se denuncia que no intentan solo obtener el material privado, sino que lo usan para comercializar, o bien, para procurar encuentros sexuales.
Según explicó Araya, los victimarios utilizan la deep web y dark net: estos son lugares profundos del Internet que suelen estar ocultos y que no aparecen en motores de búsqueda habituales, sino que son sitios muy difíciles de ubicar.
Esto provoca algunas complicaciones en las investigaciones, dado que no es sencillo acceder porque utilizan controles, filtros y maneras de esconderse de todo el andamiaje de sistemas informáticos comunes. De acuerdo con lo que ha identificado el Ministerio Público, existen algunos muestra de que un menor puede ser víctima de estos delitos.
A mayor utilización de redes sociales y dispositivos electrónicos, los menores están más expuestos a ser víctimas y victimarios. De hecho, durante el 2020 se registró un repunte de casos, debido al confinamiento provocado por el COVID-19.
Así lo explicó Araya, durante el programa radial del Ministerio Público, Frecuencia MP.
Se han asociado diferentes síntomas o algunas patologías de los menores de edad que están siendo objeto de esta delincuencia. Desde un aislamiento, pérdida del apetito, bajo rendimiento escolar, hay una serie de sintomatologías.
También es importante la labor que padres, tutores o personas responsables puedan estar alertando, porque también se ve asociado el uso de los dispositivos. Cuánto tiempo le dedican los menores de edad al uso de dispositivos y cuánto tiempo dedican a otras actividades.
Ahí hay un factor importante, porque entre más uso se le da a los dispositivos, hay más riesgo para este tipo de situaciones. Es un elemento que se dio sustancialmente durante la pandemia, cuando nos fuimos todos para la casa este tipo de flagelo comenzó a explotar de una manera exponencial.
El Ministerio Público recomienda que en caso de conocer alguna plataforma o canal donde se distribuya pornografía infantil, la persona proceda respaldar lo sucedido con capturas de pantalla para interponer la denuncia, y así abrir las investigaciones aunque las víctimas no sean del país.