Caso PetroCoke: OIJ investigará si construcciones de organización invadieron zona marítimo-terrestre
Grupo es señalado de sustraer casi ¢80 millones de combustible solo el pasado mes de setiembre.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Limón ampliará la investigación por el Caso PetroCoke o PetroCoca para determinar si hubo daño ambiental en la zona donde una presunta organización criminal instaló su operación para robar combustible que se bombeaba de embarcaciones que llegaban a Moín, Limón para trasladarla hasta las instalaciones de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) por medio de una línea marina (tubería).
La orden de allanamiento a la que tuvo acceso crhoy.com confirma que la jueza penal de Limón a cargo de autorizar las diligencias permitió que la Sección de Topografía Forense formara parte del trabajo realizado este viernes en varios puntos de Limón, pero principalmente en las locaciones allanadas en Moín, donde existe un riesgo de invasión o daño a la zona protegida.
"(…) de acuerdo a la ampliación solicitada por el ente fiscal su presencia (Topografía Forense) resulta de interés en razón de que en apariencia las construcciones investigadas se encuentra en zona marítimo terrestre, por lo que se necesita persona técnico a fin de determinar si las mismas se encuentran invadiendo zona protegida", indica el documento incluido en el expediente 24-001772-0063-PE.
Como parte de la operación conjunta con el Ministerio Público, se detuvo al empresario limonense Gilbert Bell Fernández, alias Macho Coca, y uno de los supuestos líderes de la organización de apellidos Hide Alvarado. Precisamente uno de los puntos allanados fue la casa de Bell en Moín, la cual es intervenida por tercera vez en menos de 7 años.
Randall Zúñiga, director del OIJ, dijo que las intervenciones para demoler estructuras usadas como predios o bodegas en meses anteriores, en esa misma zona, estarían relacionadas con el caso, pues se usaban como puntos intermedios entre el barco y el punto final, que son los depósitos de Recope.
"De estos lugares intermedios tenemos que se utilizaron buses donde se transportaban pichingas y envases de combustible, así también se ha logrado ubicar vagonetas, siendo que en la parte de la góndola se trasladaban pichingas y envases también", dijo.
Explicó que el modo de operar de la presunta organización era esperar a que llegara un barco a puerto a transferir combustible para poder llegar hasta las tomas ilegales y poder extraer el combustible. Por cada barco, según el jefe policial, podían llenar hasta 5 cisternas.
Millonarios faltantes
La presunta organización criminal dedicada habría sustraído 279 mil litros de gasolina y diésel solo durante setiembre, según el informe técnico PB-0407-2024, emitido por el jefe del departamento a cargo de estas supervisiones en Recope, quien alertó a las autoridades del faltante solo en la línea que traslada el combustible de los barcos que llegan al muelle de Moín hasta el plantel de Recope en la misma localidad caribeña.
Según el documento, si se hace una medición utilizando la capacidad de una cisterna promedio de 30 mil litros, el faltante representaría 9,3 camiones cisterna, por lo que el perjuicio económico contra la institución sería de casi ¢80 millones durante un mes.
El hecho inicial que marcó el rumbo de esta investigación fue el reporte número 9391-2024 hecho al Centro de Información Confidencial, donde se exponía el aparente robo de combustible en el sector de Moín a un costado de un hotel de la localidad.
Lo logística del presunto grupo estaba compuesta por buses modificados, vagonetas y vehículos de carga liviana, así como predios contiguos a un hotel cercano a playa Moín y mangueras especiales que tenían un valor cercano a los ¢30 mil cada metro.
Según el informe este tipo de organizaciones realiza túneles desde edificaciones alquiladas o lotes baldíos hasta llegar a los poliductos de líneas marinas o aprovechan predios cerrados y una vez que ubican el poliducto soldan una llave de cañería o industrial y perforan desde la parte interna de la llave con un taladro hasta lograr hacer un orificio a la tubería.
"(…) cuando lo logran cierran inmediatamente, luego instalan una manguera de alta presión de 3/4 0 1/2 pulgada de diámetro, en algunas ocasiones han detectado de más capacidad, cada metro de esa manguera tiene un costo aproximado en el mercado de ¢30 mil el metro, dependiendo el diámetro, el combustible lo almacenan en estañones con capacidad de 208 litros, pichingas para 18, 30 y 50 litros y tanquetas para 1000 litros", dice el documento judicial.
Pero para poder culminar sus acciones tenían a su disposición las instalaciones de un hotel, propiamente en un predio ubicado a lo interno, donde se aprovechaba para labores de almacenamiento y posterior traslado del material a otros dos predios en dos buses alterados, una vagoneta y carros tipo pickup.