Caso Corona: Casa de exalcalde fue uno de los puntos allanados por el OIJ
Es el papá de una de las sospechosas.
La casa del exacalde de Poás José Joaquín Brenes, fue uno de los puntos de allanamiento en las diligencias que se realizaron el pasado 14 de noviembre como parte de la operación judicial que se desarrolló por el Caso Corona, en el que se investigan los delitos de tráfico internacional de drogas y legitimación de capitales.
En el expediente judicial 22-000088-0622-PE consta que la vivienda del gobernante local fue uno de los objetivos de seguimiento durante meses por parte del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), debido a que su hija, de apellidos Brenes Murillo, es una de las sospechosas de participar en la agrupación delictiva.
La joven vive en ese inmueble, en el cual decomisaron dinero en efectivo, que según la joven, tenía como origen de negocios que tiene la familia.
Contactamos a Brenes Vega para conocer su posición sobre la diligencia que se realizó en su propiedad, pero mediante una llamada telefónica dijo que no autorizaba a que se reprodujera el comentario que había hecho al respecto.
Novia del líder
La joven, de 28 años, era la novia del empresario Daniel Herrera Soto, dueño de la compañía de refrescos, la cual presuntamente se usó para exportar cocaína líquida a Europa y Asia.
"En cuanto al dinero decomisado en mi casa, el mismo es producto de las ganancias de la finca de café propiedad de mi mamá y mi tía. El dinero decomisado de mi cuarto es producto de las actividades que realizo como licenciada en veterinaria. Tengo tres propiedades que son herencias de mis familiares y no producto de actividades ilícitas, el vehículo marca Rav4 lo compré con parte del dinero producto de la venta de mi vehículo marca Terios, y la otra parte me la presto Daniel con una financiera (…) En algún momento él me dijo que PCD (Policía de Control de Drogas) había llegado al granero ubicado en Poás, y que unos carros lo estaban siguiendo, yo le dije que le diera gracias a Dios porque no le había pasado nada, instándolo a que si estaba inmerso en algo ilícito se saliera", explicó la sospechosa en su declaración ante la Fiscalía Adjunta de Narcotráfico y Delitos Conexos.
Sin embargo, en el informe realizado por el OIJ sobre los roles de las personas que detuvieron, tras revisar varias comunicaciones intervenidas y el análisis de sus movimientos, se le endosa la responsabilidad de ocultar armas y drogas, además de tener pleno conocimiento de la conformación de la estructura criminal y desempeño de labores de cada miembro; fungió como testaferro obteniendo beneficios de bienes muebles e inmuebles, algo que ella refutó ante los fiscales.
"(…) yo no he traficado, yo no pertenezco a ninguna organización, yo sospechaba de las actividades ilícitas que Daniel hacía (él se reunía con Gabriel y para realizar negocios) pero no tengo participación alguna en esas actividades. Tengo temor de las represalias que Daniel pueda tomar conmigo o con mi familia", dijo en la declaración.
Pese a los alegatos que intentó sustentar la joven para desligarse del grupo criminal que según el OIJ se encargaba de exportar cocaína líquida a Europa y Asia, en el perfil que se incluyó en el informe del expediente, se le atribuye la participación en el ocultamiento de droga y etiquetado en botellas "que hacían pensar que era Sirope Gourmet".
La mujer es una de las 10 personas investigadas por supuestamente conformar una banda que enviaba droga líquida al exterior ocultas en bebidas gaseosas, uno de esos cargamentos fue detectado en Jordania y fue punto importante para poder dar con la operación en Costa Rica
Tras la audiencia para conocer las medidas cautelares, Brenes fue puesta en libertad, pero con impedimento de salida del país y obligación de entregar su pasaporte, así como firmar en la sede judicial establecida cada 15 días.

