Carro arrastrado por río en Guanacaste era prestado: Joven desconsolado narra lo que pasó
Se trata de Allan Ricardo Monge López

Joven desconsolado al ver el río llevarse el carro narra cómo se dieron los hechos
Allan Ricardo Monge López es el hombre quien estaba de rodillas y desconsolado al ver cómo el río se llevaba el carro que manejaba en Guanacaste, el sábado anterior.
Crhoy.com habló con él este lunes. Dijo que el vehículo no era de él, sino que era prestado. Aseguró que se dedica al transporte de naranjas, así que le habían ayudado con el carro para que pudiera trabajar.
El joven de 37 años aprovechó el espacio para explicar lo sucedido. Quiso dejar en claro que el río no estaba crecido en el momento en que él pasó. Un problema mecánico generó que él se atascara en el lugar cuando de repente fue sorprendido por una cabeza de agua.
"Cuando yo me metí con el carrito, el río estaba sereno. El caudal del río estaba normal. En ese momento, el carro se me apagó, yo intenté arrancarlo como dos veces, pero en eso empecé a notar que el caudal del río estaba creciendo y fue ahí cuando me entraron nervios", explicó Monge.
Allan es vecino de Palmichal de Acosta; sin embargo, dijo que tenía dos meses de estar en Guanacaste. La temporada de naranjas en la zona lo obligó a movilizarse hasta allá.
"Lo que menos hacía yo era pensar en mí. Le soy honesto: como las cosas no son de uno, yo cuido las herramientas de trabajo. Cuando yo comencé a ver que el caudal del río se estaba levantando, yo le dije a los muchachos que venían conmigo que saltaran del carro. Fue cuando uno de ellos me dijo: vea lo que viene ahí… tírese Allan. Eso me dijeron. Era una cabeza de agua", indicó el joven, quien explicó además que la presión del agua ya no lo dejaba abrir las puertas del carro, así que mencionó que tuvo problemas para poder salir.
Comentó incluso que su vida estuvo en riesgo.
"Ya la presión del agua no me dejaba abrir las puertas del carro. Ellos (sus acompañantes) salieron corriendo hacia una casa a buscar un mecate para ver cómo me sacaban a mí. El carro se sostenía porque estaba con carga, llevaba muchos sacos de naranja. Yo intenté abrir la puerta de todas las formas. En una de esas, era tanta la presión del agua que yo le metí una patada a la puerta y la presión del agua me ayudó a abrirla y como pude me agarré de la puerta y así estuve como 4 minutos hasta que ellos llegaron y se amarraron. Uno de ellos se animó a tirarse a la correntada para sacarme a mí. Los compañeros que iban conmigo también arriesgaron la vida para salvarme a mí. De hecho, en el video la gente dice que yo estaba amarrando el carro: no, no fue así. Ellos me estaban sacando. En el momento en que yo salí, el carro se dio vuelta y se lo llevó el río. Como que Dios estaba esperando que me sacaran", explicó Monge.
Desesperación al perder el carro
Según explicó el joven, cuando el caudal se terminó de llevar el carro, él "entró en crisis", al saber que perdió el vehículo que le habían prestado.
Él lloraba y gritaba desconsoladamente: "ay, no, a mí me van a cobrar todo eso".
"Yo cuido mi herramienta de trabajo. Eso es lo que primero que le pasa a la cabeza a uno. Aún no sé qué va a pasar. El dueño del carro me dijo: después hablamos, lo importante es que usted está vivo. Tengo mucha preocupación porque no era mío, pero no me han dicho si me lo van a cobrar. Ahorita necesito curarme psicológicamente. Fue un trauma muy duro. Saber que respiraba por un huequito que le quedaba el carro. Me siento traumado, esa es la verdad", indicó Allan.
El joven pidió a los costarricenses "un poco más de empatía".
"Primero que todo quisiera aclararle a la gente lo que pasó. Quiero aclarar que de verdad el río no estaba crecido cuando pasé. Muchos no han tenido empatía. Muchos pensaron que yo me tiré con el río crecido, pero así no pasaron las cosas, ¿por qué no se averiguan primero antes de juzgar? Era algo ilógico, si el río hubiese estado así, jamás me hubiese lanzado. No hablen sin saber, por favor. Solo los que estuvimos ahí sabemos realmente lo que pasó. El mensaje que también quiero dar es que crean en Dios porque en una situación de esas solo Dios lo salva a uno", agregó el hombre.
Perdió su sueldo y otros objetos de valor
Este joven le contó a crhoy.com que producto de lo sucedido el sábado anterior, él perdió su billetera, su sueldo, documentos de identidad y su teléfono celular.
"Perdí mi billetera con todos mis documentos personales, con mi sueldo, o sea, lo que me había ganado. También perdí zapatos y ropita que yo andaba en el carrito. Yo me gano la vida manejando", explicó el hombre de apellido Monge.