Carlos Barahona queda libre por caso de préstamos gota a gota

Carlos Barahona, jugador del Club Sport Cartaginés, quedó en libertad con otras medidas cautelares mientras continúa la investigación en su contra por un caso de préstamos gota a gota, luego de que el Juzgado Penal de Heredia así lo resolviera durante la audiencia.
La resolución se conoció a las 3:30 p. m. por su abogado Alberto Garcia. La audiencia comenzó el jueves 15 de octubre a la 1:30 p. m. en los Tribunales de Justicia de Heredia y, debido a la cantidad de sospechosos, finalizó hasta hoy viernes. Sin embargo, se desconoce cuáles medidas le impusieron.
Al grupo tambien formado por sus primos de apellidos Aguilar y Artavia y otro hombre de apellido Duarte los detuvieron la madrugada del miércoles 14 de octubre durante dos allanamientos en la urbanización El Bosque, en Oreamuno, y en Guadalupe de Cartago. Las autoridades decomisaron dosis de marihuana envueltas en bolsas plásticas, una balanza, dinero en efectivo, un carro Land Rover, una motocicleta, un arma de fuego, municiones, un teléfono celular y un pasamontañas.
La investigación de este caso comenzó en abril de este año, a raíz de la denuncia de una víctima que había adquirido un préstamo con los cuatro sospechosos cuatro meses antes y que posteriormente recibió amenazas.
Vladimir Muñoz, subdirector interino del OIJ, explicó la función del jugador dentro de la agrupación horas después de su captura.
"Barahona aparentemente fue la persona que contactó a la víctima con Duarte, intercedió para que le hicieran un préstamo de una suma millonaria, y que luego fue la persona que empezó a hacer los cobros para extorsionar a la víctima y obligarla a que le pagaran. La función de él fue como un intermediario, a su vez ejecutó algunas acciones intimidatorias y de violencia contra la víctima".
Duarte era el líder de la banda y quien tenía el dinero para otorgar los préstamos. Trabajaba como peluquero, pero las autoridades le seguían el rastro desde hacía tiempo por estos préstamos e investigaban la procedencia del efectivo.
El Ministerio Público reveló que la banda enviaba mensajes con fotografías de armas para amenazar a las víctimas con matarlas a ellas o a sus familiares. Además, los integrantes visitaban sus casas y, si no tenían el dinero para pagar, las obligaban a traspasarles propiedades y vehículos.