Cámaras infrarrojas revelan las altísimas temperaturas de las fumarolas del Poás
Registran incremento en días recientes en emanación de Dióxido de Azufre y otros gases
Un análisis efectuado por las cámaras infrarrojas que vigilan el volcán Poás determinó que la temperatura de las fumarolas activas en ese macizo ronda los 302 grados Celsius (°C).
El Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) de la Universidad Nacional (UNA) indicó a través de un reporte divulgado este miércoles que la medición se efectuó el lunes 25 de marzo.
El volcán, uno de los más activos de la actualidad, registró ese día una pequeña erupción que quedó constatada en la red de sismógrafos y en los sensores de infrasonido.
"La desgasificación fumarólica se mantiene fuerte y vigorosa a través de las fumarolas que están en el fondo casi seco del cráter activo. La señal sísmica de tremor volcánico (sismos internos) está con frecuencias entre 0.8 y 4 Hercios (Hz) sigue registrándose en forma continua", indicó el observatorio.
Según Ovsicori, este tremor está asociado a la salida fuerte de jets o chorros de vapores, gases y aerosoles a través de conductos fumarólicos estrechos que produce un ruido fuerte en las bocas fumarólicas.
Durante la madrugada del lunes, vecinos de San Pedro de Poás confirmaron haber escuchado un fuerte ruido que está asociado a esta actividad.
La concentración de Dióxido de Azufre (SO2) en el mirador para visitantes registraba este miércoles un máximo de 3 partes por millón de acuerdo con el sensor ExpoGAS.
Entre el 22 y el 25 marzo, el satélite Sentinel 5 detectó cantidades significativas de gas SO2 emitido por el Poás. Por ejemplo, el 22 marzo 277 toneladas y 25 marzo 252 toneladas.
"Varios funcionarios del Parque Nacional Volcán Poás y vecinos en las cercanías del volcán hacia el oeste han reportado estos días afectación en la salud sobre todo en las noches: dolores de cabeza, naúsea, irritación de mucosas (ojos, nariz, boca, piel), sangrado por la nariz", apuntó el reporte de Ovsicori.
Por este motivo, se recomienda tomar medidas para minimizar o evitar afectación en la salud como reducir el tiempo de exposición a gases y partículas volcánicas, dormir en espacios con aire de calidad, usar mascarillas para proteger el sistema respiratorio de gases y partículas.
Desde mediados de 2023, el volcán registró un incremento en la actividad eruptiva y en la emanación de gases típicos de un sistema de este tipo.
