Cadena de desaciertos llevó al gobierno a posponer incursión del etanol

Autoridades reconocieron falta información hacia sectores y actores

10 de Abr. 2019 | 12:01 am

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"En este gobierno (Alvarado Quesada, 2018-2022) se tomó la determinación, y fue claro el presidente de la República desde el 8 de mayo del año anterior, en darnos una directriz -a este servidor- sobre la necesidad de transformar a la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) para investigar y desarrollar energías alternativas para la transición a dejar el uso de hidrocarburos", así defendía Alejandro Muñoz, presidente ejecutivo de la entidad, el plan para mezclar 8% de etanol con la gasolina Súper a partir del 30 de mayo próximo.

Este era el primer paso que se ejecutaría formalmente como parte del Plan Nacional de Descarbonización, una propuesta impulsada por Casa Presidencial para convertir al país hacia una "economía verde".

Sin embargo, también fue el primero (y en falso) de una cadena de desaciertos que se trenzaron con un interés impulsivo por comenzar a ofrecer la mezcla sin que existieran los estudios técnicos y documentales para respaldar la comercialización de este producto al que la refinadora llamará ECO95.

Desde junio del año pasado, Recope anunció una "transformación radical" hacia las energías alternativas, ordenada directamente por el presidente Carlos Alvarado.

En ese mismo orden, en noviembre anterior, Muñoz indicó a la Comisión de Ambiente de la Asamblea Legislativa que ofrecerían el etanol en mayo de 2019 pero nunca ofreció mayores detalles.

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  1. Pruebas en vehículos:

Recope afirma que en los últimos 2 meses se hicieron pruebas en 27 carros de la institución con diferentes cantidades de etanol (en modelos que van desde el 2000 hasta el 2012).

Además, apuntan a que en los últimos 2 años se realizaron análisis en motores del laboratorio ubicado en el plantel de Ochomogo y sostienen que "no hay daños o impactos en los automotores", pero la misma entidad reconoce que las pruebas en los vehículos aún están en curso.

De momento, lo cierto es que no hay datos concluyentes o informes disponibles que amplíen sobre los efectos en cada vehículo con pormenores detallados de esas pruebas.

"Hay uno (un estudio) que es el que tiene menos tiempo, 2 meses de estarse probando, que es el que es en vehículos nuestros. Invitamos a empresas e instituciones a participar, pero ninguno aportó carro. Ese estudio tiene 2 meses y lo queremos llevar por lo menos al día del lanzamiento del combustible. Después, seguir dándole seguimiento al asunto. Eso es una prueba experimental que estamos haciendo con nuestros vehículos. No es una prueba estadísticamente significativa debido a que la muestra para 1.1 millones vehículos de gasolina que circulan en el país debe ser de miles de carros.

"Recope no puede andar regalando el combustible así para hacer una prueba de esta", citó Muñoz, quien reconoció que los resultados no son concluyentes, pero sí "coherentes" con las pruebas de laboratorio.

  1. Estudios:

El principal sustento para impulsar el proyecto es un estudio de pre-factibilidad elaborado en 2014. Catalogado por los mismos opositores al ingreso de etanol como "muy completo". Sin embargo, ese texto no recomendaba el escenario que ahora promueve la refinadora.

Lo que hizo Recope fue agregar una adenda de 15 páginas con fecha de abril de 2019. Según lo dispuesto, en ese documento escueto se pretendió con eso "actualizar" el tema de precios y rendimiento del combustible, sin embargo no se profundiza en por qué la entidad se decantó por la mezcla del 8% y cuál es la justificación para elegir esa cifra.

  1. Compra del etanol:

Tanto el Plan Nacional de Descarbonización como el proyecto del etanol incentivan la compra del producto en territorio nacional. Es decir, a productores costarricenses para "evitar la fuga de divisas y colaborar con la economía interna".

No obstante, en el proceso de compra internacional abierto el 26 de marzo participaron 8 empresas y solo una nacional: la Liga Agrícola Industrial de la Caña (LAICA).

Otras, como el caso del Ingenio Taboga, no formaron parte debido a que exportan el etanol hacia otros países y la producción para este año ya está comprometida con ese fin.

Esto lleva la discrepancia a otro punto… La posibilidad más grande es que el etanol sea adquirido fuera del país y, como señala la misma adenda de Recope, sería a base de maíz. El cual, tiene una huella ecológica menos favorable que el que se elabora a base de caña de azúcar (como el caso de Costa Rica).

Con este panorama, no hay garantía total que el etanol se pueda comprar en el territorio nacional. No al menos en este primer año.

Aún así, la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (Aresep) establece que el etanol se debe comprar bajo las condiciones más favorables para el consumidor final.

  1. ¿Daños en vehículos?

Se estima que la edad promedio de la flotilla vehicular nacional ronda los 16 años. El etanol tendría repercusiones en modelos más antiguos, por eso piden a los propietarios ser "proactivos" y llevar los automotores a revisión. Por ejemplo, piden especial atención en empaques o filtros.

Se comprometen a atender reclamos para determinar si el etanol, eventualmente, tiene alguna responsabilidad en daños.

  1. Precio:

La entidad solicitó a la Aresep fijar un precio a la mezcla de etanol con Súper (ECO95) a ¢613.05 colones por litro. De paso, pidió un incremento de ¢2 para que la Plus91 cueste por litro ¢620.

Antes de que entrara a regir un incremento en los precios, vigente desde el 1º de abril, el precio del litro de Súper era de ¢581 colones.

Las condiciones actuales del mercado internacional son favorables para un mejor precio, pero nada garantiza que eso se mantendrá así.

Otro punto radica en que los empresarios del combustible tendrían que invertir en equipos y labores de mantenimiento en sus tanques para comenzar a distribuir el etanol. Eso, según ellos mismos, podría impactar el bolsillo de los consumidores finales para responder a las inversiones hechas.

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En las semanas posteriores, lo poco que se descubrió fue gracias a otras participaciones del jerarca en actividades legislativas y unos escuetos datos mencionados en el documento oficial del Plan Nacional de Descarbonización.

Es más, sin haber entregado mayores datos, a solo 8 semanas antes del inicio de la fecha pactada, Recope acudió a la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (Aresep) para solicitar el precio de 613 por litro para la ECO95. Lo hizo pese a la inexistencia de estudios técnicos concluidos, pruebas finalizadas en vehículos y sin saber de dónde sacarían el Etanol para la mezcla.

Con todo eso, la jerarquía de la refinadora realizó una conferencia de prensa el 4 de abril donde defendieron el lanzamiento del producto, negaron impactos negativos en automóviles (sin contar con pruebas y análisis concluidos) y rechazaron todas las críticas planteadas desde la sociedad civil, la Cámara de Combustibles de Costa Rica y diputados.

También, tenían lista una partida de 242 millones para desarrollar estrategias de comunicación con el afán de comunicar a la población el plan.

El freno

El asedio y la incapacidad institucional para capear el cúmulo de inquietudes, pese a la constante e intempestiva participación en medios de prensa, fue demasiado y este martes 9 de abril Muñoz y Carlos Manuel Rodríguez, ministro de Ambiente y Energía y vicepresidente de Recope, anunciaron que el proyecto se posponía hasta por un año a la espera de completar toda la información que permita ejecutarlo con todos los sustentos necesarios.

"Hace falta conciliar el proyecto (…) Esto no demerita el Plan Nacional de Descarbonización y la política pública que está en el Plan Nacional de Energía y el Plan Nacional de Desarrollo. Esto se trata de abrir posibilidades al público de que tenga mejor información y para ello Recope habilitará un programa de voluntariado para que usuarios, dueños de vehículos, tengan acceso al uso de la mezcla de gasolina con etanol", citó Muñoz, al anunciaron la posposición de la propuesta y el proceso de compra internacional de 90 mil barriles de etanol.

El ministro Rodríguez calificó la idea de incluir el etanol como "magnífica", pese a que reconoció que es polémica y que faltó mayor información al público. De paso, reiteró que el afán es privilegiar el ambiente con la reducción en las emisiones proporcionadas por el sector de transporte. "Faltó más diálogo, más conversaciones con muchísimos más sectores y actores. Ese proceso se hará y dará en el contexto científico", recalcó.

Mientras, el jerarca institucional sostuvo que "Recope no hizo nada mal, pues hizo los estudios los rectificó e hizo las pruebas de laboratorio". También, agregó que "están con programa de pruebas con 27 vehículos de la refinadora y continuarán para verificar lo que durante 2 años hemos probado en el laboratorio de motores".

Pese a la cadena de desaciertos, Muñoz negó que la posposición de la oferta de la mezcla signifique un fracaso y afirmó que tomaban la medida de aplazar la puesta en marcha por "consideración a la ciudadanía para socializar el proyecto".

La idea del gobierno, según el Plan Nacional de Descarbonización, es que la mezcla (de entre 5% y 10%) se ofrezca en las gasolinas Súper y Plus91 en todo el país.

Según las estimaciones dadas por funcionarios de la empresa el pasado 4 de abril, se busca reducir en un 8% la emisión de dióxido de carbono (CO2) por cada litro de ECO95. Esto, según funcionarios de la entidad, significa 14 mil kilogramos menos de CO2 cada vez que se llene el tanque de un automotor.