Audiencia preliminar del caso Aldesa en duda por disputa con horario nocturno
La audiencia en la que se definirá si el caso Aldesa se eleva a juicio quedó en suspenso durante varios días, mientras se resuelve una disputa sobre el horario en que se lleva a cabo, fijado entre las 5:00 p. m. y las 11:00 p. m.
El Juzgado Penal de Hacienda decidió programar la diligencia en ese horario con el fin de avanzar con el trámite de este importante expediente, en el que se acusa a varias personas de haber provocado un desfalco de $222,5 millones que afectó a más de 500 inversionistas.
Varios abogados defensores impugnaron la resolución que fijó el horario. Inicialmente, presentaron recursos de revocatoria, los cuales fueron rechazados por el mismo Juzgado. Sin embargo, al interponerse recursos de apelación, la jueza del caso ya no puede resolverlos y debe remitirlos al tribunal superior.
Como parte del trámite, se otorgó un plazo de seis días de emplazamiento para que las partes se pronuncien sobre los recursos de apelación. Posteriormente, el expediente será remitido al Tribunal Penal de Hacienda, que decidirá si mantiene o modifica el horario nocturno de la audiencia.
Aldesa fue una de las principales firmas bursátiles y de servicios financieros del país. La empresa prometía a sus inversionistas rendimientos superiores a los ofrecidos por la banca tradicional. Incluso, asociaciones solidaristas que agrupan a 28.550 trabajadores perdieron hasta $12 millones de sus fondos de ahorro.
El caso salió a la luz en 2019, cuando la corporación anunció graves problemas de liquidez y solicitó un proceso concursal al no poder cumplir con sus obligaciones. En julio de 2022, los tribunales declararon formalmente la quiebra y ordenaron la liquidación de 24 sociedades vinculadas, tras acreditarse un manejo contable gravemente deficiente.
En total, 23 imputados enfrentan la solicitud de apertura a juicio presentada por la Fiscalía. Entre ellos figuran el expresidente de Aldesa, Javier Chaves, así como los exdirectivos Óscar Chaves, Diego Artiñano, Eduardo Ulibarri, Luis Mesalles, Carlos Oreamuno y Lanzo Luconi.
El dinero captado se destinaba a grandes proyectos de infraestructura. El más emblemático y controvertido fue Monte del Barco, un megaproyecto turístico e inmobiliario ubicado en el golfo de Papagayo, en Guanacaste.
