Así fue la primera comunicación de tica retenida en aeropuerto con su familia
Una pareja de adultos mayores la guío para poder tener internet en vuelo hacia Colombia

(CRHoy.com) En medio de lágrimas, la costarricense Zeidy López escuchó como una pareja de adultos mayores colombianos le explicaba cómo podía tener internet en un vuelo que iba con destino a Bogotá.
Ella estaba sumamente asustada, tras ser retenida durante 27 horas en el aeropuerto Benito Juárez, en México.
Sin darle muchas explicaciones, a ella le indicaron que sería devuelta a Costa Rica, pero primero debía hacer una escala en Colombia.
La mujer contó que tras sentirse humillada por las autoridades mexicanas no podía contener las lágrimas y en el avión empezó a conversar con los adultos mayores. Ellos pensaron que estaba nerviosa por el viaje, pero tras conocer la historia de terror la guiaron para que pudiera comunicarse con su familia.
López expresó que tuvo que hacer 2 pagos de $5 dólares para llevar paz y tranquilidad a sus seres queridos, quienes pensaban que había sido secuestrada.
"Nadie sabía nada de mí. El teléfono estaba saturado de mensajes y cuando pude escribir en el grupo de la familia, me pidieron que mandara una foto y un audio para saber que era yo, porque estaban demasiado asustados."
"Fueron demasiados sentimientos encontrados. Yo estaba llorando y casi ni me salía la voz. Les mandé un video y luego vi que estaba mi mamá y mis hijos dándole gracias a Dios. Ellos creían que estaba secuestrada", dijo la mujer en entrevista con CRHoy.com.
López viajaba por primera vez en su vida con destino a Chiapas a celebrar su cumpleaños con una familia que conoció por redes sociales. Sin embargo, en el aeropuerto Benito Juárez le pidieron una carta de invitación que no portaba y detalló que fue aislada y retenida durante 27 horas.
"Me trataron como una criminal, me ofendían y gritaban. Fue algo terrible. Es una humillación, donde se violan los derechos y no pude ni enviarle un mensaje a mi mamá", detalló.
La mujer contó que fue retenida desde el viernes antes del mediodía hasta el sábado a las 3 p.m. cuando la enviaron en un avión con destino a Colombia. Ella denunció que perdió joyas y un reloj y que le devolvieron sus documentos hasta que llegó a Costa Rica, la mañana del domingo.