Asesinatos por violencia doméstica se dispararon un 41% con respecto al año pasado
Muchas imitan estilos o tipos de crímenes, señala OIJ
Este 2024 registra un incremento de los homicidios por violencia doméstica, de acuerdo con los datos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ). Hasta el pasado 28 de agosto, en el año actual se suman ya 24 casos, contra 17 en el mismo periodo del 2023.
Según los mismos informes de la policía judicial, al menos 48 mujeres han muerto de forma violenta en el transcurso de los últimos 8 meses.
El Observatorio de Género contra las Mujeres del Poder Judicial, ya ratificó que al menos 14 de estos casos son considerados femicidios, mientras que el resto están en proceso de calificación, según el corte al 14 de agosto.
El caso más reciente es el de Loida, una mujer de 34 años y madre de tres niños quien al parecer fue asesinada a manos de quien era su pareja, un sujeto de apellidos González Salazar, que disparó en la cabeza de la víctima y causó su muerte.
Los hechos ocurrieron el pasado martes 27 en La Tigra de Venado en San Carlos. Sin embargo, no fue un episodio alejado. En julio pasado, el sujeto al parecer utilizó un cuchillo para amenazar de muerte a la joven.
La Fiscalía de La Fortuna confirmó que el 14 de julio pasado, el sujeto fue detenido por un aparente delito de maltrato. En ese momento, el Ministerio Público solicitó prisión preventiva, sin embargo, el Juzgado Penal rechazó el requerimiento y ordenó otro tipo de medida cautelar.
El Poder Judicial confirmó que el imputado ya tenía abierto un proceso por violencia doméstica, medidas de protección y orden de auxilio policial. Sin embargo, la orden de alejamiento no fue suficiente.
Mes y medio después, el imputado reapareció en la casa de su expareja, donde convivía con sus dos niñas de 5 y 11, y un adolescente de 14 años. Ahora los menores quedaron con su familia materna, mientras el sujeto permanece en prisión preventiva mientras inicia el juicio vía flagrancia.
En el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) explican que existe un efecto mediático que suele tener impacto sobre ciertos comportamientos criminales. La alta difusión que han tenido algunos casos de femicidio o violencia contra las mujeres, puede ser una de las razones para el incremento en las causas de este tipo.
A este fenómeno se le llama delito por imitación o 'copycat', como se le conoce en inglés. Esto consiste en que, cuando un grupo criminal o una persona utiliza un método para cometer una fechoría y tiene éxito, otros más seguirán sus pasos. Así lo detalló Randall Zúñiga, director del OIJ.
Esto es un tema más que todo sociológico, pero cuando se da una situación de femicidio o de violencia doméstica y genera alguna situación bastante publicitada del evento, esto podría motivar a que más personas lo hagan.
Ya se tiene como referencias que cuando una persona se lanza a la cancha de fútbol de un estadio, en los torneos de FIFA o de la Champions, no se enfoca al sujeto, sino que la cámara pase hacia otro lugar, para que no se motive o incentive eso.
Hay que buscar el punto de equilibrio entre la información que puede ser útil y relevante para la sociedad costarricense, para que tenga conocimiento de las situaciones que nos afectan, pero también es necesario ese punto de privacidad y de respeto para que las víctimas y familias que están siendo violentadas por ese tipo de criminalidad tengan ese espacio.
Sin precedentes
De acuerdo con la psicóloga clínica forense Gabriela Mora, algunos de los recientes femicidios van más allá a lo que la sociedad costarricense está acostumbrada, dado que son crímenes con mayor planificación, organización y violencia.
Además, los femicidas caen en una despersonalización temporal y adoptan un personaje en el que copian a otros asesinos para llevar a cabo su objetivo. Esto podría estar relacionado con trastornos de estructura psicopática.
No obstante, la cobertura mediática y la divulgación ha dado un protagonismo especial en el concepto de copycat, dado que la inmediatez de las noticias y la rapidez con la que se comparte la información podría tener influencia eventualmente en la imitación de otros femicidios. Así lo explica Mora.
En la dinámica del aumento o descenso de este tipo de delitos motivados por los medios de comunicación y popularidad, se habla de la generación de una necesidad psicológica de compartir y un aumento de la percepción social de la aceptabilidad de los delitos, acompañado de un apoyo de una cultura que sigue intensamente noticias, celebridades, redes, etc., llevando a un aumento notorio de los delitos de actuación o ‘performance crimes' en este momento en nuestro país, provocado sobre todo por los medios y redes sociales.
No hay reacción
Isabel Gamboa, catedrática y socióloga de la Universidad de Costa Rica (UCR), explicó que aunque las autoridades judiciales resuelvan rápido los casos e intervengan de forma efectiva ante el asesinato de una mujer, la sociedad no está teniendo una réplica apropiada.
Culturalmente, la sociedad no reacciona despavorida, escandalizada e indignada. Se sigue justificando mucho esos asesinatos, culpando a las mujeres o relativizando, diciendo que las mujeres también matan a los hombres. No se le da importancia.
De acuerdo con la experta, esta falta de respuesta genera que las situaciones vayan empeorando. Además, señaló que hay diferentes teorías que estudian como la gente comienza a replicar lo que ve que y hay tolerancia al respecto. Según Gamboa:
Desde que tenemos un presidente que fue denunciado por acoso sexual, que se ha ensañado contra las mujeres con figuras públicas, eso es también un modelaje. Eso estimula la agresión contra las mujeres: la máxima autoridad del país ninguneando a otras mujeres, maltratándolas y humillándolas en público como hace en varias conferencias de prensa, pero también ensañándose contra ciertas, como la contralora, como algunas diputadas. Eso también tiene mucho que ver.
Sí, un crimen puede ser copiado por otro, pero no es una cosa mecánica como se ven las en las series o en las películas, tiene que ver siempre con el contexto cultural. Es decir, entre más crímenes contra mujeres, que son más sangrientos y más crueles como los que estamos viendo, más se normaliza, más parece "aceptable" hacerlo. Nos hemos acostumbrado y si encima vemos que más hombres maltratan y denigran a otras mujeres, pues más se vuelve común.


