Alto precio de alimentos impacta en la malnutrición del país, afirman expertos
Especialistas piden fortalecer el consumo de alimentos nacionales y de temporada
(CRHoy.com) El alto precio de los alimentos no solo pasa factura en el bolsillo de los costarricenses, sino también incentiva la malnutrición.
De esa manera lo concluyen un grupo de expertos de la Universidad de Costa Rica y de instituciones y ministerios relacionados con el tema.
Esto, de la mano de la inflación, que tuvo un aumento, según el último estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) divulgado a inicios de este año.
Precisamente, el precio de los alimentos, junto con la energía, son los que más tienden a subir según explica la OCDE.
Por ejemplo, en su tabla, se indica que en enero del 2023 la inflación de los alimentos y de las bebidas no alcohólicas de Costa Rica se posicionó con una cifra de inflación del 18.5 %.
Dicho porcentaje, uno de los más elevados, hizo que nuestro país ocupara el lugar número 17 entre las naciones de la OCDE con mayor inflación en ese mes de enero. Esta tendencia no era nueva y ya se venía registrando meses anteriores.
¿El resultado de esas dinámicas económicas? Para los especialistas la respuesta es solo una: una influencia directa en la inseguridad alimentaria y nutricional de la población.
Lo anterior es especialmente importante ante un contexto en el cual los salarios e ingresos de la población no suelen aumentar tan rápido como la inflación.
"Si le decimos a las personas compren frutas y vegetales, pero la estructura de precios en nuestro país no lo permite porque somos uno de los que tienen los más altos costos de los alimentos —que son el pilar del sistema alimentario— es claro que se va a afectar la seguridad alimentaria nutricional a nivel nacional, especialmente a las poblaciones más vulnerables", dijo Karol Madriz Morales, integrante de la Comisión Intersectorial de Guías Alimentarias del Ministerio de Salud.
La doctora agregó que las guías alimentarias reconocen la necesidad de reforzar prácticas y hábitos alimentarios nutricionalmente adecuados como el consumo de frutas y vegetales.
Por supuesto, la especialista fue clara que se deben intervenir los sistemas alimentarios y el entorno para generar los medios y las condiciones que le permitan a la población tomar decisiones más saludables. Una de esas condiciones está en el precio de los alimentos si lo que se busca es tener un impacto integral.
La situación preocupa, aún más, porque las cifras más recientes publicadas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), indican que Costa Rica está dentro de los 10 países con los mayores índices de obesidad en adultos.
¿Una posible solución? Fortalecer el consumo de alimentos nacionales y de temporada. Según los conocedores, esto ayudaría no solo a dinamizar la economía local y alimentos a un menor costo, sino también a incentivar una alimentación saludable, un punto en el cual Costa Rica ha estado bastante alejado.
Para Karen Rodríguez, del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), la agricultura familiar es uno de los principales generadores de alimento en el país pero, al mismo tiempo, uno de los más inseguros y pobres.
"En Costa Rica esta se relaciona con familias rurales, urbanas, y periurbanas a nivel de población indígena, afrodescendiente y, también, con las organizaciones que promueven la soberanía y la seguridad alimentaria y nutricional, tanto en la familia como en la población.
La agricultura familiar tiene tipologías como el autoconsumo o el mercado para comercializar. No hablo solamente de las huertas familiares, sino en diferentes agronegocios", ahondó Rodríguez, quien además coordina el Plan Nacional desde el MAG.

