Acusación revela las 4 etapas y rutas que Diablo usó para lavar dinero

Rafael Arias, Charlyn Jiménez, Gelen Arias; padre, novia y hermana de Diablo acusados en el caso Colorado.
La Fiscalía Adjunta de Narcotráfico reveló en su acusación contra Alejandro Arias Monge, alias Diablo y su círculo cercano, la ruta del dinero y las cuatro etapas clave que utilizó para legitimar capitales provenientes del narcotráfico.
La estructura criminal operó entre noviembre de 2020 y diciembre de 2023. El esquema delictivo abarcó la filtración de dinero obtenido ilegalmente en el sistema bancario nacional, la inversión en comercios que operaban como mampara, el ocultamiento registral mediante sociedades anónimas, operaciones informales como la lotería clandestina, el "gota a gota" y el ganado. Arias Monge pudo llevar a cabo este engranaje gracias al apoyo de familiares, testaferros y empresas fachada.
El documento presentado ante el Juzgado, con solicitud de apertura a juicio, expone cuatro etapas dentro del mecanismo de lavado de dinero:
1. Colocación y estratificación financiera
Según la Fiscalía, la organización introdujo recursos del narcotráfico al sistema bancario mediante cuentas, transferencias y movimientos electrónicos.
El Ministerio Público señala que los integrantes del grupo realizaron múltiples transacciones para dificultar la trazabilidad del dinero y ocultar su verdadero origen.
La acusación menciona a César Quirós, a quien la acusación relaciona con la administración de préstamos informales bajo la modalidad conocida como "gota a gota".
Según el expediente, Quirós utilizó cuentas bancarias para movilizar recursos y mezclarlos con dinero procedente de actividades comerciales.
La Fiscalía detalla que una de sus cuentas recibió más de ₡157 millones durante el periodo investigado, principalmente mediante SINPE Móvil, depósitos y otros mecanismos financieros.
2. Mezcla e integración de dinero
La segunda etapa descrita por el Ministerio Público consistió en combinar fondos presuntamente provenientes del narcotráfico con ingresos generados por actividades comerciales.
Uno de los ejemplos incluidos en la acusación corresponde a Anyersson Villalobos Ocampo, a quien la Fiscalía ubica como un supuesto mando medio dentro de la estructura.
Según el expediente, Villalobos administró el restaurante El Ranchito, negocio que habría utilizado para mezclar recursos de origen ilícito con ingresos de la actividad comercial.
La acusación señala que, mediante plataformas como SINPE, Villalobos recibió más de ₡12 millones en transferencias y posteriormente realizó cientos de movimientos hacia terceros por más de ₡13,6 millones, acciones que —según la Fiscalía— buscaban ocultar el origen del dinero.
3. Ocultamiento registral y corporativo
La acusación también describe una estrategia para ocultar quién controlaba realmente los bienes y recursos.
Según el Ministerio Público, la organización utilizó familiares, personas cercanas y sociedades que funcionaron como testaferros para registrar activos y crear una apariencia de legalidad.
La Fiscalía señala que los integrantes del grupo crearon empresas para canalizar dinero y ocultar que los fondos tendrían relación con actividades ilícitas.
4. Operaciones comerciales e informales
La cuarta fase corresponde a actividades que, según la Fiscalía, permitieron generar ingresos aparentes y mover dinero fuera del sistema financiero tradicional.
El expediente menciona la operación de ventas clandestinas de lotería, préstamos informales tipo "gota a gota" y la compra y venta de ganado.
En el caso de Gelen Arias Monge, hermana de Diablo, la Fiscalía la vincula con la operación de puestos de lotería clandestina.
Según la acusación, utilizó esa actividad para mezclar dinero y generar flujos de efectivo sin respaldo contable formal.
El Ministerio Público señala que identificó al menos 18 puntos de venta clandestina de lotería relacionados con esta estructura.

La Fiscalía también señala a Charlyn Jiménez Villalobos, novia de Arias Monge, como una de las personas que integró el esquema de legitimación de capitales.
Según la acusación, administró un negocio dedicado a la cría de ganado y producción de lácteos para mezclar dinero proveniente del narcotráfico con ingresos de apariencia lícita.
Además, abrió y administró cuentas en un banco privado y otro estatal, por las que ingresaron más de ₡11,5 millones durante el periodo investigado. La acusación agrega que realizó múltiples transferencias, pagos con tarjeta de débito y operaciones por SINPE para mover esos recursos y dificultar su trazabilidad.
Cuentas puente para mover dinero sin dejar saldos
Uno de los mecanismos que, según la acusación del caso Colorado, utilizó la estructura de Diablo, consistió en emplear cuentas bancarias como "cuentas puente" para movilizar dinero de forma constante y dificultar su rastreo.
El análisis financiero incorporado al expediente señala que varias cuentas registraban una alta rotación de recursos: el dinero ingresaba y salía casi de inmediato mediante transferencias y redistribuciones, sin permanecer por largos periodos ni acumular saldos relevantes.
Para la Fiscalía, ese comportamiento responde al uso de productos financieros destinados a recibir, mover y dispersar fondos con rapidez, con el fin de ocultar su origen.
Los peritos también identificaron un uso intensivo de SINPE y de depósitos en efectivo para trasladar recursos entre cuentas propias y de otros investigados. Además, detectaron una aparente incongruencia patrimonial, al señalar que algunos imputados adquirieron bienes de alto valor pese a no registrar ingresos suficientes o actividad laboral que justificara su capacidad económica.
La acusación sostiene que ese patrón permitió introducir de forma gradual dinero presuntamente proveniente del narcotráfico en el sistema financiero nacional y, posteriormente, canalizarlo hacia sociedades, comercios y otros activos utilizados por la organización para darle apariencia de legalidad.