Abogado del esposo de María Tacsan niega responsabilidad del médico por muerte, en cierre de juicio

Fiscalía y familia pidieron pena máxima: 35 años de cárcel

José Miguel Villalobos, abogado defensor del médico Carlos Andrés Pérez, acusado de asesinar a su esposa María del Carmen Tacsan, insiste en que su cliente no es culpable de homicidio. Así lo hizo durante la audiencia de conclusiones del juicio durante la tarde de este miércoles, dado que inició a exponer sus alegatos finales.

Expusimos las enormes debilidades que tiene la acusación y por qué se debe absolver a Carlos Andrés. Mañana continúo. Hoy me dediqué a analizar las falencias de la prueba científica que respalda la autopsia y otros elementos del protocolo que llevó a cabo el doctor a cargo. 

Mañana continúo con el tema de la lidocaína y lo de las llamadas telefónicas, para terminar por demostrar que la hipótesis acusatoria no se sostiene de ninguna manera desde el punto técnico. 

En este segundo juicio, la Fiscalía y la querella presentada por la familia Tacsan Ulate solicitó al Tribunal Penal de Heredia imponer la pena máxima: 35 años de cárcel por el femicidio, supuestamente perpetrado por Pérez.

También se solicitaron ₡200 millones por daños y perjuicios, tras la muerte de la víctima. Daniela Vargas, una de las abogadas de la familia, confirmó a crhoy.com la petitoria que formularon hoy miércoles en la mañana ante los jueces.

Son ₡100 millones de colones para cada uno de los actores civiles, que son lo que previamente se había solicitado en la audiencia preliminar, porque eso se concreta desde esa fase y de ahí no se puede pasar. Las accionantes son doña Carmen Ulate, la mamá de María, así como Ivette que es la hermana. 

Según la jurista, existen una serie de evidencias electrónicas que apuntan a que el acusado manipuló pruebas a través de llamadas y mensajes para simular que la víctima se había suicidado. Además, señala que las pruebas científicas ratifican la culpabilidad de Pérez.

Justamente un informe forense presentado en este segundo juicio -al cual crhoy.com tuvo acceso- muestra que el hígado de María Tacsan fue lacerado después de su muerte, lo que según los abogados de la familia, desmienten que ella se suicidó.

Se trata de unos exámenes realizados al tejido específico, conocido como un estudio histológico, que indicó lo siguiente:

Se recibe muestra de parénquima hepático que no muestra alteraciones citológicas ni arquitecturales para valorar la presencia de reacción vital, la cual es negativa. 

Diagnóstico: Parénquima hepático sin reacción vital.

4 años después

El 19 de setiembre del 2020, las autoridades recibieron el reporte que María Tacsan apareció fallecida en una cama, con una herida de arma de fuego y varias heridas con arma blanca. La versión dada por el doctor Carlos Andrés Pérez es que encontró el cuerpo así.

Para la Fiscalía, ese día en el apartamento donde ellos vivían en Heredia, Pérez le habría dado lidocaína a María y aparentemente eso le habría provocado una intoxicación. Además, indican que el sospechoso le habría metido un arma en la boca y la accionó, lo que le habría provocado una fractura en el cráneo y la muerte.

El 6 de marzo de 2010, el imputado Pérez Hernández contrajo matrimonio con María. Se presume que durante dicha relación, ella fue víctima de violencia psicológica por parte del acusado. Al parecer, él controlaba constantemente la ubicación de la mujer por medio de su teléfono celular, las personas que ella frecuentaba, así como el dinero que gastaba.

La Fiscalía señala que Pérez habría ejecutado un plan criminal para matar a su esposa y simular un suicidio, para eludir la responsabilidad penal de sus actos. Presuntamente, aprovechó ser médico y le suministró de forma intravenosa, una dosis alta de un tipo de anestesia, la cual habría obtenido por las facilidades que le otorgaba su función.

Según la prueba recabada por el Ministerio Público, esa sustancia le provocó a María una imposibilidad neurológica y por eso no pudo coordinar habilidades motoras que le permitieran repeler una agresión por parte de su esposo.

Momentos después, el médico en apariencia colocó un arma de fuego en el paladar de su esposa, para finalmente accionarla. La evidencia en poder de la Fiscalía, señala que el proyectil provocó en la afectada una fractura de la base del cráneo y laceración de senos venosos, provocando su fallecimiento instantáneo.

Se cree que luego Pérez utilizó un objeto punzo cortante e hirió a la víctima en el abdomen y en las extremidades inferiores, con el aparente objetivo de hacer creer que previo a dispararse, la mujer se había autolesionado.

Ese mismo día, el acusado se comunicó a la línea de Emergencias 9-1-1, para continuar con su plan, ya que habría indicado a las autoridades que ubicó a su esposa sin vida.

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