330 mujeres acudieron a la Defensoría con denuncias por violencia obstétrica
Falta de atención médica, maltratos verbales, y humillaciones son parte de las quejas
330 mujeres denunciaron ante la Defensoría de los Habitantes, presuntos casos de violencia obstétrica en hospitales de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
Así queda en evidencia en la estadística del ente defensor con datos recogidos desde 2014. El año con la mayor cantidad de denuncias hasta ahora, fue el 2021, cuando la cantidad de pacientes que acudieron fue de 50.
Entre las situaciones expuestas en las denuncias se encuentran: falta de atención médica, maltratos verbales, falta de información, de acompañamiento, violaciones al derecho a la intimidad, trato humillante y degradante, utilización de técnicas obsoletas, falta de equipo médico, falta de atención oportuna y eficaz de las emergencias obstétricas, entre otras.
"Todas estas acciones y omisiones de parte del personal de salud son un trato deshumanizado y discriminatorio que constituyen graves violaciones a la dignidad y a los derechos humanos de las mujeres y de sus bebés", sentenció la entidad.
Actualmente, la entidad no cuenta con la información de los hospitales donde se dieron estos casos, pero temen que hechos como el sufrido por Angie Herrera Guzmán, mamá de la pequeña Isabella, sea una muestra de las limitaciones que tienen las embarazadas para recibir atención de calidad en los hospitales periféricos.
"Situaciones como la presente, podrían estar generando barreras de acceso, condiciones de exclusión y desigualdades violatorias de los derechos humanos entre las gestantes de la Gran Área Metropolitana y de las zonas rurales del país.
"Resulta demandante, por tanto, diagnosticar las condiciones de prestación de los servicios, los recursos disponibles y la articulación que existe en las redes para la atención de la población", manifestaron.
Ante las denuncias, desde el 2015, la Defensoría de los Habitantes ha emitido informes con recomendaciones dirigidos a las autoridades de la CCSS y a las direcciones hospitalarias, a partir de las investigaciones efectuadas para atender las denuncias por situaciones que se identifican como violencia obstétrica.
"Este tipo de violencia refiere a la atención irrespetuosa, ofensiva y negligente en los servicios de salud gineco-obstétrica, incluyendo el proceso de atención del embarazo, el parto y el post-parto, que pone en riesgo el derecho a la vida, a la salud, a la integridad y a la no discriminación de las mujeres", recordó la Defensoría.
Para el ente, los casos de violencia obstétrica comprobados describen situaciones de humillación, maltrato verbal, procedimientos médicos sin consentimiento, culpabilización, violación al derecho al acompañamiento, incumplimiento del consentimiento informado, negativa a administrar analgésicos durante procedimientos dolorosos o u otros procedimientos.
Así como violencias estructurales visibles en el rechazo en la admisión en centros de salud, incluso en casos de emergencia, incumplimiento de los protocolos de atención durante el parto y para la prestación de servicios adecuados para las mujeres y sus bebés.
Por ello, decidieron iniciar una investigación, este 2024, sobre la atención de los partos de mujeres de alta complejidad en zonas rurales.
Cabe recordar que en el sonado caso de la bebé Isabella del Milagro, los médicos del hospital La Anexión de Nicoya -señalados por la madre al no brindar la atención correcta- argumentaron su apego al protocolo que está vigente en la Caja para atenciones de bebés prematuros de menos de 25 semanas.
El caso ahora también se está investigando en la institución y en el Ministerio Público.

