10 especies en peligro de extinción se quedarían sin hábitat por daños a humedal de Coris

7 de Oct. 2026 | 4:01 am
Aves en humedal de Coris

Aves en humedal de Coris

Al menos 10 especies de aves en peligro de extinción o amenazadas encuentran refugio en el humedal de Coris, en Cartago. El ecosistema enfrenta drenajes, rellenos, incendios, movimientos de tierra y otras intervenciones humanas que ponen en riesgo el hábitat.

El deterioro pone en riesgo el hábitat de estas especies y de otras aves acuáticas que dependen de estos cuerpos de agua para sobrevivir.

Jossy Calvo, biólogo de la Organización para Estudios Tropicales (OET), explicó que los monitoreos en Coris documentaron hasta ahora 129 especies de aves, de las cuales 40 son acuáticas.

"Actualmente Costa Rica tiene una lista, según el reglamento de conservación de vida silvestre, de las especies que están amenazadas y hay 10 especies de estas que están habitando ahorita en Coris".

Entre las principales que están bajo amenaza figuran:

  • Chorlito de dos Collares (Charadrius vociferus)
  • Soterré Sabanero (Cistothorus platensis)
  • Halcón peregrino (Falco peregrinus)
  • Mosquerito Gargantiblanco (Empidonax albigularis)
  • Pinzón costarricense (Melozone cabanisi)

El especialista describió Coris como un humedal palustre, es decir, un ecosistema con características similares a las de un pantano. Según explicó, es el humedal palustre natural más grande del Área Metropolitana y, muy probablemente, del Valle Central.

Esta condición aumenta su relevancia ante la desaparición y la transformación de otros ecosistemas similares.

"Es un sitio que tiene plantas acuáticas que ya prácticamente no hay porque en Valle Central los humedales palustres son muy raros (…) por este desconocimiento son los ecosistemas más amenazados en el país, ni qué decirlo en el Valle Central, entonces ahorita son muy escasos y Coris es de los últimos que quedan", explicó Calvo.

Drenajes impiden que el agua permanezca

Uno de los principales problemas de Coris es la extensa red de drenajes artificiales que existe dentro del humedal.

Fulvia Wohl, coordinadora regional del Programa de Recurso Hídrico y Cuencas Hidrográficas del Área de Conservación Central del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), explicó que estas estructuras modificaron la dinámica natural del ecosistema y permiten que el agua salga rápidamente.

"Si usted pudiera ver una fotografía aérea es increíble la cantidad de drenajes que hay, por eso el agua ahí no se contiene, si esos drenajes no se hubieran hecho existiría un gran espejo de agua".

La topografía de Coris favorece de forma natural la acumulación de agua. Wohl la comparó con una "ollita", porque se ubica en una zona baja que recibe agua de terrenos y montañas circundantes, entre ellos los cerros de La Carpintera.

"Las quebradas que están ahí que sí las han modificado bastante para canalizarlas".

Diferentes especies de aves y mamíferos en el humedal de Coris.

Diferentes especies de aves y mamíferos en el humedal de Coris.

Los incendios cambiaron la vegetación

Los incendios en Coris constituyen otro factor de deterioro. Wohl explicó que el fuego eliminó cobertura vegetal y permitió que plantas de crecimiento más rápido dominaran algunos sectores.

La especialista considera que, con menor intervención humana, el ecosistema tendría mayor diversidad de especies hidrófilas, es decir, plantas adaptadas a ambientes con abundante agua.

Las intervenciones acumuladas redujeron una de las principales funciones del humedal: retener el agua. Según Wohl, un humedal en mejores condiciones podría almacenar parte del agua que llega de las zonas altas y ayudaría a disminuir las inundaciones en sectores cercanos.

"Ya el humedal ahorita no está cumpliendo una función hidrológica correcta porque está drenado (…) la función del humedal es contener esa cantidad de agua que sale por todos lados".

Ante la pérdida de esa capacidad, uno de los principales valores que aún conserva Coris está en su fauna, según la funcionaria.

"Entonces, ahorita su mayor potencial ahorita lo único que le queda, su último respiro ahorita es a nivel de fauna".

Coris también sirve de sitio de paso para aves migratorias, que recorren grandes distancias y necesitan puntos donde descansar y alimentarse antes de continuar su viaje.

Para Calvo, conservar Coris trasciende la protección de las especies. El ecosistema funciona como una esponja natural que acumula agua durante las lluvias y la libera lentamente por evaporación e infiltración.

"Entonces es un sistema de salvaguarda, es un sistema de gestión de riesgo que impide, que disminuye que todas las zonas abajo se inunden".

Regresarle el agua a Coris

Para Wohl, recuperar el ecosistema requiere un plan de rehabilitación que identifique las áreas con mayor potencial y permita intervenirlas de forma progresiva. Entre los sitios prioritarios menciona el sector donde brotan las nacientes termales.

"Hay que hacer un plan de rehabilitación y priorizar áreas que realmente tienen potencial, como esta parte de las termales para poderlos proteger y empezar a hacer acciones de rehabilitación en sitios muy focales".

La recuperación completa resulta compleja porque dentro del área hay viviendas, industrias y propiedades privadas. Por ello, la especialista considera necesaria una zonificación que defina qué sectores pueden rehabilitarse.

Sin embargo, una de las primeras acciones es clara: devolverle al humedal su capacidad para retener agua.

"La primera es regresarle el agua. Y sería eh cerrar la parte de los drenajes artificiales".

Según Wohl, retirar diques y otras estructuras permitiría recuperar parte del flujo natural.

"Que se quiten los diques para que el agua fluya, entonces con solo que el agua esté otra vez ahí, él por sí mismo se va rehabilitando solito".

Patos en humedal de Coris

Patos en humedal de Coris

Rellenos, construcciones y movimientos de tierra

El Sinac recibe denuncias constantes por posibles afectaciones en el humedal, entre ellas drenajes, construcciones y movimientos de tierra.

"A nivel de humedal veíamos y siempre se reciben como denuncias de afectación. El tema de que la gente está drenando, que está construyendo, está movilizando tierra", señaló Wohl.

La funcionaria explicó que la categoría de humedal impone restricciones a las actividades de los propietarios.

Wohl incluso presentó personalmente una denuncia tras observar el vertido de aguas de una caballeriza mientras trabajaba en la zona.

Las intervenciones forman parte de un problema que se acumula desde hace años. Desde 2024, la Fiscalía Adjunta Agrario Ambiental mantiene abierta la causa 24-000030-0611-PE por el presunto delito de drenaje, relleno, secado o eliminación de humedales.

Entre las propiedades investigadas figura una donde opera el proyecto Hybrida Farms, de Vantage Point Global CR S. A. Las autoridades indagan posibles afectaciones a cuerpos de agua y al humedal.