Vino a Costa Rica con sus hijos tras muerte de esposa y hoy lo acusan de haberla mandado a matar
Fue acusado de homicidio con malicia, homicidio grave, conspiración para cometer asesinato y agresión agravada
Oficina de Investigación de Georgia (GBI, por sus siglas en inglés) confirmó el arresto de Jon Worrell, un hombre de 58 años, en relación con la muerte de su exesposa, ocurrida hace casi 20 años.
Worrell fue acusado de homicidio con malicia, asesinato grave, conspiración para cometer asesinato y agresión agravada, luego de que se obtuvieran indicios de que la muerte de su esposa, Doris Worrell, habría sido parte de un presunto complot de asesinato por encargo. Tras el crimen, Jon crió a sus 3 hijos en Costa Rica junto con su exniñera, Paola Yarberry.
El hombre se mudó recientemente a Estados Unidos, después de haber roto vínculos con Yarberry, quien cooperó con las autoridades y brindó información clave sobre el caso.
Cuando Doris fue asesinada el 30 de septiembre de 2006, se pensó en un inicio que había sido víctima de un robo fallido en el negocio que compartía con Jon's Sports. Sin embargo, la policía siempre sospechó de él, aunque en ese momento no fue arrestado.
Los investigadores ya conocían sobre los conflictos matrimoniales entre Doris y Jon, entre los que figuraba la entonces niñera, quien tenía 18 años en aquel entonces. Según medios internacionales, Worrell temía perder la custodia de sus hijos si se separaba de su esposa, por lo que habría empezado a buscar a alguien que la asesinara.
Inicialmente, Worrell se mudó con sus hijos a Georgia, Fernandina Beach, y posteriormente a Costa Rica, donde retomó contacto con Yarberry, quien luego fue deportada de Estados Unidos por problemas migratorios.
Cabe recordar que hace 17 años la policía arrestó a 2 hombres por cargos de conspiración relacionados con el asesinato de Doris, pero fueron liberados por falta de pruebas.
Cuando los investigadores se enteraron de que Worrell había regresado a Estados Unidos, reabrieron el caso y viajaron a territorio nacional para obtener nuevas pruebas, gracias a la colaboración de la exniñera, quien brindó testimonio y reveló nueva evidencia que lo vincula con el crimen.
El agente a cargo del caso, Jason Seacrist, afirmó que la reapertura de esta investigación representa una esperanza para la familia de la víctima y para quienes esperan justicia en otros casos sin resolver:
Debería generar miedo y noches de insomnio para los agresores de otros casos sin resolver, porque las fuerzas del orden no dejarán de buscarlos. También debería inspirar orgullo y confianza en las comunidades a las que servimos, sabiendo que no hemos olvidado y que continuaremos investigando estos casos, pase lo que pase, expresó.
