(Video) Trump fue abucheado en el Madison Square Garden antes de final de la NBA

El presidente estadounidense Donald Trump saluda a los aficionados a su llegada al Madison Square Garden antes del tercer partido de las Finales de la NBA entre los New York Knicks y los San Antonio Spurs en Nueva York, el 8 de junio de 2026. (Foto de CHARLY TRIBALLEAU / AFP)
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue abucheado ruidosamente la noche del lunes en el Madison Square Garden, al que llegó para asistir al tercer juego de las Finales de la NBA entre los Knicks y los Spurs y obligó a las autoridades a reforzar considerablemente la seguridad.
Mientras se entonaba el himno nacional antes del inicio del partido, la imagen del presidente estadounidense, de pie y saludando militarmente, apareció en la pantalla gigante, provocando una reacción inmediata de numerosos espectadores.
La asistencia de Trump a este partido llevó a que se estableciera un amplio perímetro en los alrededores del Madison Square Garden, en Manhattan, cerca de la estación Penn Station, donde seis personas fueron heridas en un ataque con cuchillo la noche del domingo, cometido aparentemente por un individuo "desequilibrado".
Las autoridades pidieron a los poseedores de entradas para esta noche que llegaran al menos dos horas antes del inicio del partido, previsto para las 20H30 locales (00H30 GMT del martes), a fin de someterse a controles de seguridad comparables a los de los aeropuertos.
No se permitían bolsas en el interior del Madison.
Debido a la asistencia de Trump, no se instaló ninguna fan zone en los alrededores del estadio, a diferencia de los dos primeros partidos de las Finales, jugados en San Antonio (Texas) y marcados por importantes concentraciones festivas.
Celebren a los Knicks, pero lejos del Madison
"El mensaje es simple: celebren a los Knicks, pero eviten la zona del Madison Square Garden esta noche si no tienen entrada u otro motivo válido para desplazarse hasta allí", declaró la jefa de la policía neoyorquina, Jessica Tisch.
Periodistas de la AFP constataron in situ la presencia de una valla de seguridad de unos tres metros de altura alrededor de una parte del recinto deportivo, así como un importante despliegue de agentes del Servicio Secreto, encargado de la protección del presidente estadounidense.
Además de estos agentes, algunos de ellos fuertemente armados, también se movilizaron cientos de policías mientras los aficionados se congregaban en torno al pabellón y en varias zonas de retransmisión en otros puntos de la ciudad.
"Me parece pésimo. Creo que realmente arruinó el ambiente de todas las noches de retransmisión", lamentó Anthony Pulley, un seguidor de los Knicks de 43 años, aunque consideró "bastante simpático" que el presidente asistiera al partido.
Mitin político
Trump, neoyorquino de nacimiento, se presenta como un aficionado de larga data de los Knicks y es también cercano a su propietario, James Dolan. En el pasado ha asistido a numerosísimos partidos en el Madison Square Garden.
Durante la campaña presidencial de 2024, también celebró allí un gran mitin que atrajo a miles de simpatizantes en esta ciudad que le es hostil políticamente, inclinada hacia los demócratas.
"Mientras Nueva York vive uno de sus mejores momentos en décadas, (Trump) lo reduce todo a él. ¡Trump debería DEJARNOS EN PAZ! No es bienvenido aquí", escribió en X el senador neoyorquino Chuck Schumer, líder de la minoría demócrata en la cámara alta.
Los Knicks, que no ganan el título de la NBA desde 1973, dominan las Finales 2-1 ante los San Antonio Spurs.
Las entradas para el partido de este lunes estuvieron fuera del alcance de la mayoría de los neoyorquinos (alrededor de 5.000 dólares las más baratas), pero el Madison estará de todos modos lleno, con numerosas celebridades esperadas.
Entre ellas figura el alcalde demócrata de Nueva York, Zohran Mamdani. Este precisó que no tenía previsto asistir al encuentro junto a Trump, con quien mantiene por lo demás relaciones cordiales, pese a su abierta oposición política.
El Servicio Secreto también prevé desplegar tecnologías antidrones en el marco de su dispositivo de protección del presidente, que ha sido objeto de tres intentos de asesinato en menos de dos años.
"La prioridad del Servicio Secreto es sencilla: permitir que todos los espectadores disfruten del partido en las mejores condiciones de seguridad, al tiempo que cumplimos nuestra misión de protección del presidente de Estados Unidos", resumió en una rueda de prensa Matt McCool, quien supervisa las misiones de protección del jefe del Estado.
