Reforma de Ortega para excluir a oposición se presentará a diplomáticos extranjeros

La reforma promovida por el gobierno de Ortega plantea excluir de los comicios a partidos y dirigentes opositores.
El gobierno de Nicaragua expondrá a diplomáticos extranjeros una reforma constitucional que busca impedir la participación de partidos opositores en las elecciones, informó este viernes la copresidenta Rosario Murillo, en medio de las críticas de varios países y organismos internacionales a la iniciativa.
La Asamblea Nacional y las autoridades electorales —controladas por el oficialismo— preparan las leyes solicitadas por el presidente Daniel Ortega para excluir de los comicios a quienes califica como "vendepatrias" y "golpistas" al servicio de Estados Unidos, términos que utiliza con frecuencia para referirse a sus adversarios políticos.
La Asamblea anunció este viernes que la propuesta de reforma constitucional será entregada a la pareja presidencial para su revisión y autorización. Posteriormente, la próxima semana, se abrirá un "amplio proceso de consulta" antes de que el texto sea sometido a votación a inicios de agosto.
"Se van a realizar consultas con empresarios, con inversionistas, con embajadores; vamos a informar, pero además con todos los estamentos de nuestra patria bendita", afirmó Murillo en declaraciones a un medio estatal.
La copresidenta agregó que el Gobierno informará "al cuerpo democrático como corresponde, escuchamos, les escuchamos; son encuentros que hemos denominado de amistad, de hermandad entre los pueblos".
El anuncio realizado por Ortega el domingo anterior, durante el acto conmemorativo por el 47.º aniversario de la revolución sandinista, desencadenó una ola de condenas por parte de gobiernos y organizaciones internacionales, encabezadas por Estados Unidos, principal socio comercial de Nicaragua, que ya impone restricciones de visa a numerosos funcionarios nicaragüenses.
El presidente Donald Trump y la comunidad internacional "no se quedarán de brazos cruzados mientras la dictadura (…) profundiza la represión y fabrica inestabilidad que amenaza la seguridad nacional" de Estados Unidos, advirtió el secretario de Estado, Marco Rubio.
Ortega, de 80 años, y Murillo, de 75, gobiernan Nicaragua con un amplio control sobre las instituciones del Estado y la sociedad, especialmente desde las protestas de 2018, cuya represión dejó más de 300 muertos, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El oficialismo sostiene que esas manifestaciones constituyeron un intento de golpe de Estado promovido por Estados Unidos.
El excomandante guerrillero gobernó Nicaragua durante la década de 1980 y regresó al poder en 2007. Desde entonces fue reelegido en tres ocasiones en procesos electorales cuestionados por la comunidad internacional. En las elecciones de 2021 encarceló a varios de sus principales rivales políticos y obtuvo la reelección sin una competencia real.