(VIDEO) Tico que sirve de traductor a rescatistas en Turquía: “La ciudad está llena de cadáveres”
Muchacho habla 5 idiomas y fue convocado por las autoridades turcas
(CRHoy.com) "Desgraciadamente la ciudad está llena de cadáveres, por la cantidad que hay pasan mucho tiempo en las calles envueltos en cobijas. Esa es la realidad, hay mucha muerte".
Esas son las palabras de Manuel Núñez Chavarría, al describir lo que ha visto mientras recorre una de las zonas más afectadas de Turquía tras los terremotos de más de 7 grados en la escala Richter que sacudió a este país y a Siria a inicios de esta semana y devastó decenas de comunidades.
El joven, de solo 20 años de edad, fue convocado por las autoridades de ese país, para servir como traductor de los rescatistas españoles que llegaron a colaborar con la extracción de las personas con vida que quedaron bajo los escombros.
"Hemos ido a 15 lugares en dos días, y desgraciadamente no hemos sacado a nadie con vida. Nosotros solo nos encargamos de sacar gente con vida, ya lo que son víctimas fatales les corresponde a las autoridades turcas", añadió.
Pese a que su trabajo es traducir, en los momentos más complejos, cuando se necesitan varias manos, Núñez también ha servido para quitar escombros e intentar ayudar a los damnificados. Eso sí, el trabajo más difícil que ha hecho estos días ha sido el establecer comunicación con los familiares.
"Lo más difícil de este trabajo es tener que dar las malas noticias, porque los españoles no le dicen al familiar -que está ahí esperando con ansias qué lograron detectar los rescatistas-, ya que no saben hablar turco.
Entonces al que le toca dar esas noticias es a mí, y eso es lo más difícil de todo", concluyó el muchacho vecino de Coronado, en San José.
Una convocatoria inesperada
Manuel jamás pensó que aprender 5 idiomas sería fundamental para ayudar a salvar vidas en medio de una de las más grandes catástrofes que ha vivido Turquía.
El joven, quien vive en Estambul a más de mil kilómetros del epicentro del sismo, habla inglés, francés, árabe, español y turco, y eso fue vital para que las autoridades lo convocaran a colaborar voluntariamente.
"Después de que se da el terremoto, empiezan a llegar a equipos extranjeros, entonces para poder armar un puente de comunicación con las autoridades y la población, comienzan a buscar traductores.
Publicaron una base de datos y el miércoles ahí estaba mi nombre y mi teléfono, y me llamó el encargado y de una vez me dijeron ‘usted se va en una hora'", contó.
En medio de la devastación que observa todos los días en Adıyaman, donde se encuentra colaborando, el orgullo por su labor es lo de menos. Reconoce que no ha sido fácil ser protagonista del escenario que enfrenta actualmente ese país.
Sin embargo, por ética y responsabilidad ciudadana decidió no quedarse de brazos cruzados, recoger un poco de ropa de su casa y acudir al llamado de las autoridades del país que le abrió las puertas y donde estudia en la actualidad.
"Me llegó la responsabilidad y no me la iba a quitar de encima, había que cumplir con ella. Así es la vida, hay responsabilidades que quizás no son las más bonitas, pero hay que cumplir con ella. Es un tema de ética y de moral, si uno tiene las capacidades de cooperar, uno debe cooperar y asumirlo con responsabilidad.
En ningún momento pensé en quitarme el tiro, si he tenido que entrar a los escombros, entro a los escombros, o lugares que no son bonitos, entramos. Lo que haya que hacer se hace", apuntó Núñez.
El nacional se mantendrá hasta este sábado en esa provincia turca. Esto porque a 4 días del terremoto, el tiempo empieza a agotarse y las esperanzas de encontrar más personas con vida se reducen.
Terremoto
El cataclismo ocurrió el pasado lunes cuando dos terremotos sacudieron a Turquía y Siria. El número de muertos confirmados ya supera los 22.000, situación que ha sido considerada por el presidente turco como "el desastre del siglo".

