Unesco pide a países latinoamericanos priorizar diagnósticos de aprendizajes

Curso lectivo durante pandemia. Con fines ilustrativos. Imagen de MEP.
(CRHoy.com). – La pandemia del COVID-19 transformó a América Latina y el Caribe, la región con el cierre de escuelas más prolongado del mundo, con un promedio superior a los 6 meses.
Hacia marzo de 2021, la mayoría de los países se encontraban en diversas situaciones de cierre total o parcial, pues varios de ellos entraron o estaban viviendo de lleno una segunda ola y declararon tener problemas en infraestructura, conectividad, disponibilidad de elementos de higiene y protección y estándares mínimos de seguridad sanitaria.
Estos son parte de los hallazgos de una encuesta realizada por la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO Santiago), a través de su Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE),la que cual se aplicó en marzo de 2021 y que fue respondida por 18 países de la región, entre ellos Costa Rica.
"La información recabada en este reporte nos permite conocer el estado de los sistemas educativos de la región con el fin de fortalecer acciones en la toma de decisiones para la respuesta a la pandemia. Asimismo, el foco hacia evaluaciones de diagnóstico debe ser una necesidad y un consenso en estos momentos para conocer el estado de los aprendizajes de los estudiantes", dijo Carlos Henríquez, Coordinador general del LLECE de la UNESCO.
Asimismo, el documento también exhorta a los países a ofrecer alternativas para aquellos estudiantes que permanezcan en modalidades remotas, a la vez de garantizar la seguridad de quienes asisten a clases presenciales.
En lo que respecta a las evaluaciones, el reporte evidencia que 14 de los 18 países encuestados tienen interés en generar diagnósticos respecto a los efectos de la pandemia en los aprendizajes.
La encuesta señala también que es fundamental que estos instrumentos de diagnósticos sean pertinentes y sean aplicados a tiempo, y que se implementen con la flexibilidad suficiente de manera que no recarguen el sistema educativo innecesariamente, para un mayor aprendizaje y bienestar de todos los estudiantes de la región.