The Wall Street Journal destaca la crisis política en Costa Rica a raíz del crimen organizado

27 de Ago. 2026 | 11:30 am
Portada de la noticia publicada por The Wall Street Journal.

Portada de la noticia publicada por The Wall Street Journal.

El narcotráfico desató en Costa Rica un "terremoto político" que enfrenta al Poder Ejecutivo con el Judicial, según The Wall Street Journal (WSJ).

En una nota publicada este miércoles 26 de agosto, el diario describe al país —durante años un bastión de estabilidad democrática en la región— en "profunda crisis institucional y social debido a un auge sin precedentes del narcotráfico y la violencia".

El conflicto entre poderes se originó por los señalamientos del expresidente Rodrigo Chaves y de la actual mandataria, Laura Fernández. Ambos sostienen que el crimen organizado infiltró al Poder Judicial. WSJ describe el choque como una "guerra política civil".

Costa Rica registra un aumento del 50 % en su tasa de homicidios desde 2020, un nivel ya similar al de México, según el WSJ. La provincia de Limón concentra el epicentro de esa violencia: su tasa de homicidios duplica el promedio nacional.

Carteles de México, Colombia y Europa pagan a bandas locales con cocaína en lugar de efectivo, indica el diario. La modalidad detonó disputas territoriales sangrientas entre pandillas por el control de la distribución, con más víctimas colaterales y comunidades enteras afectadas.

Narcotráfico

El puerto de Moín es, según WSJ, un punto clave del tráfico de drogas. Desde la apertura de su Terminal de Contenedores en 2019, organizaciones criminales lo usan como canal de gran capacidad para exportar droga hacia Norteamérica y Europa.

El Departamento de Estado de EE. UU. cataloga a Costa Rica, desde 2020, como el principal punto de transbordo de cocaína desde Sudamérica hacia ese país y Europa. Los narcotraficantes recurren a métodos sofisticados de contrabando, como ocultar cargamentos en contenedores de yuca congelada para evadir escáneres y perros policía.

Figuras políticas

El descontento por la inseguridad y la corrupción impulsó la victoria presidencial de Chaves en 2022, afirma WSJ. Desde entonces, el político arremetió contra los partidos tradicionales, los medios y el Poder Judicial, y promovió replicar el modelo del salvadoreño Nayib Bukele: construyó una prisión de máxima seguridad e impulsó una reforma para extraditar a costarricenses vinculados con el narcotráfico.

Esa popularidad, según el diario, allanó el camino para que Fernández ganara las siguientes elecciones. Ya en el poder, obtuvo mayoría en la Asamblea Legislativa y nombró a Chaves ministro de Hacienda y de la Presidencia.

Disputa con el Poder Judicial

Fernández y Chaves culpan al Poder Judicial de la inseguridad: acusan a los jueces de liberar a delincuentes detenidos por la Policía y sostienen que el crimen organizado penetró la judicatura, expone WSJ.

El Poder Ejecutivo recortó decenas de millones de colones del presupuesto judicial, medida que el Gobierno justificó como parte de su plan para reducir la deuda pública. Opositores, expresidentes y ciudadanos acusan a Fernández y Chaves de debilitar así la independencia judicial, el último contrapeso institucional que el oficialismo no controla. Algunos incluso se manifestaron en las calles para respaldar al Poder Judicial y advertir sobre el riesgo de una deriva autoritaria.

El fiscal general, Carlo Díaz, y el presidente de la Corte Suprema, Orlando Aguirre, advirtieron que los recortes asfixian financieramente a los tribunales y al Organismo de Investigación Judicial (OIJ), lo que favorece al crimen organizado al dificultar investigaciones complejas. La relatoría de la ONU sobre independencia judicial también expresó preocupación por los recortes.