New York Times destaca muerte de estadounidense en Costa Rica por sustancias psicodélicas

El diario estadounidense New York Times destacó la muerte de una persona estadounidense de 40 años tras consumir una sustancia psicodélica durante un retiro en Costa Rica.
La víctima, quien residía en Nuevo México y se dedicaba al trabajo social, sufrió un infarto mortal en agosto de 2024 después de tomar ibogaína.
El medio incluyó el caso en un reportaje sobre los riesgos que enfrentan estadounidenses que viajan al extranjero para recibir terapias psicodélicas. Muchos acuden a países de América Latina porque estos tratamientos siguen siendo ilegales en Estados Unidos.
El creciente interés en estas sustancias impulsó una modalidad de turismo médico que carece de controles uniformes. Tampoco existe un registro oficial de las lesiones, muertes y experiencias adversas ocurridas en clínicas psicodélicas fuera de Estados Unidos.
El Times entrevistó a más de dos docenas de pacientes e investigadores. Los testimonios revelaron posibles fallas en la valoración médica, el suministro de medicamentos y el seguimiento de los pacientes.
La ibogaína se obtiene de la raíz de un arbusto que crece en África Central. Puede provocar un estado de vigilia similar a un sueño y sus efectos psicodélicos pueden prolongarse durante más de 24 horas.
La sustancia ha despertado interés por sus aparentes efectos contra las adicciones y padecimientos graves, como las lesiones cerebrales traumáticas. Sin embargo, puede causar complicaciones cardiacas mortales.
Por esa razón, los pacientes necesitan vigilancia estrecha durante su administración.
Algunos participantes aseguraron que los centros no evaluaron enfermedades que podían aumentar los riesgos. También denunciaron que ciertas instalaciones entregaron medicamentos recetados sin considerar el historial clínico de cada persona.
Otros pacientes dijeron que les recomendaron suspender abruptamente sus tratamientos psiquiátricos o combinar sustancias que podían elevar los riesgos para su salud.
Además, algunos centros intentaron vender servicios adicionales a personas que todavía estaban bajo los efectos de los psicodélicos.
Otros casos en América Latina
El periódico también mencionó la muerte de un paciente que se sometía a una desintoxicación de drogas en una clínica psicodélica de México. La persona murió durante el tratamiento en 2025.
En junio, un inspector de construcciones de Alabama, de 41 años, murió por una falla multiorgánica después de ingerir ayahuasca en un retiro espiritual en Perú.
México experimentó un auge de negocios relacionados con las sustancias psicodélicas debido a su cercanía con Estados Unidos y a una regulación más flexible.
La oferta incluye retiros de lujo con personal médico acreditado y personas que se presentan como chamanes, contactan a sus clientes mediante aplicaciones de mensajería y trabajan en campamentos rústicos.
El New York Times identificó al menos 40 clínicas y centros de bienestar en México que ofrecen ibogaína. Una década atrás casi no existían establecimientos de este tipo.
Los tratamientos cuestan entre $5.000 y casi $20.000, sin incluir los gastos del viaje.
Falta de protocolos uniformes
El medio señaló que la medicina psicodélica todavía se encuentra en una etapa temprana. Por esa razón, muchos procedimientos para administrar estas sustancias experimentales no están estandarizados.
Los riesgos aumentan con la ibogaína y algunos alucinógenos, los cuales pueden representar mayores peligros para la salud que la psilocibina, el MDMA y el LSD.
Amy McGuire, directora del Centro de Ética Médica y Políticas de Salud del Baylor College of Medicine, participó en un estudio publicado en la revista JAMA. La investigación analizó los protocolos de seguridad de 49 retiros y clínicas psicodélicas de Estados Unidos y otros países que anunciaban públicamente sus servicios.
Menos de la mitad de los establecimientos contaba con un profesional médico. Cerca del 10% tenía un empleado capacitado para atender emergencias.