Trump advierte posible demolición del Centro Kennedy

Kennedy Center, ubicado en Washington D.C. Con fines ilustrativas/AFP
La Administración del presidente Donald Trump sugirió el martes que el Centro Kennedy, en Washington, podría ser demolido si los tribunales bloquean sus planes para remodelar este emblemático edificio de las artes escénicas.
La advertencia apareció en un documento presentado por el Departamento de Justicia, en el que se opone a los esfuerzos de legisladores demócratas para detener una renovación de dos años e impedir que el nombre de Trump sea añadido de forma destacada al edificio.
El documento no señala que exista un plan para demoler el complejo. Sin embargo, sostiene que, sin los trabajos de restauración y los esfuerzos de recaudación de fondos de Trump, el edificio se deterioraría progresivamente hasta que fuera necesario demolerlo.
"Sin esos esfuerzos, el centro se deteriorará aún más hasta convertirse en una estructura insegura y ruinosa que deberá ser demolida", escribió Brantley Mayers, abogado del Departamento de Justicia.
El funcionario sugirió que el terreno podría albergar un gran anfiteatro al aire libre con vistas al río Potomac. Reconoció que esto "no honraría adecuadamente" al presidente asesinado John F. Kennedy, pero sostuvo que sería más barato de construir y mantener.
La advertencia supone una escalada en la disputa por una de las instituciones culturales más conocidas de Estados Unidos.
En el documento judicial, los abogados del Departamento de Justicia describieron el lugar como "estructuralmente deficiente, fundamentalmente inseguro y vergonzoso para la capital del país" y presentaron a Trump como la persona idónea para rescatarlo.
También afirmaron que la Administración Trump consiguió $258 millones del Congreso para la restauración y atrajo a una nueva base de donantes. Según su argumento, el reconocimiento del presidente sería esencial para mantener el apoyo de los contribuyentes.
La junta directiva del Kennedy Center, cuyos integrantes fueron elegidos personalmente por Trump, votó recientemente a favor de colocar las palabras "Restaurado y renovado por el presidente Donald J. Trump" debajo del nombre de la institución y de cambiar el nombre del terreno circundante a "Plaza Presidente Donald J. Trump".
La congresista Joyce Beatty, miembro de oficio de la junta y parte demandante en el proceso, cuestionó los esfuerzos de Trump por poner su nombre en el centro. Argumentó que solo el Congreso puede cambiar el nombre de la institución, establecida como un "monumento viviente" a Kennedy.
Un juez federal ya había dictaminado que la junta no podía cambiar por sí sola el nombre del centro y ordenó retirar los letreros de Trump. La Administración apeló la decisión.
Los responsables del Kennedy Center habían descrito previamente las obras previstas en términos mucho menos dramáticos. Según esa descripción, los trabajos incluirían reparaciones eléctricas, mejoras en el escenario y medidas para prevenir filtraciones, pero no alterarían sustancialmente el exterior ni reducirían el edificio a su estructura básica.
Está prevista para el jueves una audiencia sobre el cierre propuesto y el último intento de homenajear a Trump en el edificio.