¿Qué pasa con la ultraderecha en Alemania y por qué es noticia?

El partido Alternativa para Alemania (AfD) está liderado a nivel federal de forma conjunta por Alice Weidel y Tino Chrupalla

El partido Alternativa para Alemania (AfD) está liderado a nivel federal de forma conjunta por Alice Weidel y Tino Chrupalla

Si tiene solo unos segundos, lea estas líneas:

  • AfD dejó de ser una fuerza marginal y se consolidó como la principal fuerza de ultraderecha de Alemania. En las elecciones federales de 2025 obtuvo 20,8% de los votos y en Sajonia-Anhalt alcanzó casi 44%, a solo tres escaños de la mayoría absoluta.
  • Su crecimiento se explica por el peso de temas como la inmigración, el rechazo al islam y el descontento con los partidos tradicionales. AfD propone controles fronterizos más estrictos, deportaciones, reducir competencias de la UE y oponerse al envío de armas a Ucrania.
  • El avance electoral pone bajo presión el "cordón sanitario" que mantiene aislada a AfD. Los principales partidos se niegan a gobernar con ella, pero mientras más votos y escaños obtiene, más difícil resulta formar gobiernos sin negociar con la fuerza más votada.

La ultraderecha alemana dejó de ser una fuerza marginal y está cada vez más cerca del poder. Alternativa para Alemania (AfD) obtuvo casi 44% de los votos en Sajonia-Anhalt, quedó como la principal fuerza del Parlamento regional y se quedó a solo tres escaños de la mayoría absoluta.

El resultado confirma el avance que el partido viene registrando en Alemania y vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que hasta hace pocos años parecía lejana: ¿cuán cerca está AfD de gobernar?

Para entenderlo hay que mirar cómo nació el partido, qué posiciones defiende y por qué ha conseguido convertir el descontento de una parte del electorado en una fuerza política cada vez más grande.

De partido euroescéptico a fuerza de ultraderecha

Alternativa para Alemania nació en 2013 como una formación centrada principalmente en la crítica al euro y a los rescates financieros durante la crisis económica europea.

El partido cambió de rumbo, especialmente después de la crisis migratoria de 2015. La inmigración, el rechazo al islam y la defensa de una identidad nacional alemana pasaron a ocupar un lugar central en su discurso.

Con el tiempo, AfD endureció sus posiciones y se convirtió en la principal fuerza de ultraderecha del país.

Su crecimiento ya no se limita a las elecciones regionales. En las elecciones federales de 2025 obtuvo el 20,8% de los votos y se convirtió en la segunda fuerza del Bundestag.

Ahora, el resultado de Sajonia-Anhalt muestra que ese crecimiento también puede traducirse en una mayoría electoral dentro de un estado federado.

¿Qué propone AfD?

La inmigración es uno de los principales ejes del partido.

AfD plantea mayores controles fronterizos, deportaciones más rápidas y una política de "remigración" dirigida a determinados inmigrantes.

También propone reforzar los símbolos y contenidos relacionados con la identidad nacional en las escuelas y reducir el financiamiento público destinado a determinadas organizaciones y proyectos culturales.

En materia de medios de comunicación, plantea eliminar el sistema de financiación obligatoria de los medios públicos.

En política exterior, se opone al envío de armas a Ucrania y plantea levantar las sanciones contra Rusia.

El partido también cuestiona la integración europea y propone reducir las competencias de la Unión Europea. Dentro de AfD existen sectores que incluso defienden un eventual "Dexit", es decir, la salida de Alemania del bloque comunitario.

¿Por qué crece en el este de Alemania?

AfD obtiene sus mejores resultados en los estados que pertenecieron a la antigua Alemania Oriental.

Aunque han pasado más de tres décadas desde la reunificación, todavía existen diferencias económicas y sociales entre el este y el oeste del país.

AfD ha aprovechado parte de ese malestar para presentarse como una alternativa frente a las élites políticas y económicas de Berlín.

Pero el crecimiento del partido no responde a una sola causa.

El descontento con los partidos tradicionales, la preocupación por la inmigración, el malestar económico y la percepción de que el sistema político no responde a determinados problemas también han contribuido a aumentar su respaldo.

¿Qué es el "cordón sanitario"?

El crecimiento de AfD ocurre mientras los principales partidos alemanes mantienen una barrera política frente a la formación.

La estrategia, conocida como Brandmauer o cordón sanitario, consiste en no formar coaliciones con AfD ni depender de sus votos para gobernar.

La idea es evitar que una mayor votación para la ultraderecha se traduzca directamente en poder institucional.

El problema es que mantener ese aislamiento se vuelve más complicado conforme AfD gana votos y escaños.

Sajonia-Anhalt muestra el dilema con claridad: AfD ganó ampliamente, pero necesita que otras fuerzas permitan formar un gobierno regional.

El resto de los partidos debe buscar una combinación que le permita gobernar sin pactar con la fuerza que obtuvo más votos.

¿Está AfD cerca de gobernar?

El resultado de Sajonia-Anhalt acercó esa posibilidad.

AfD obtuvo 39 escaños y quedó a solo tres de los 42 necesarios para alcanzar la mayoría absoluta.

Eso no significa que vaya a gobernar por sí sola. Para formar un gobierno necesita aliados y, hasta ahora, los principales partidos mantienen el compromiso de no unirse con ella.

Sin embargo, el resultado cambia la dimensión del problema.

AfD ya demostró que puede convertirse en la fuerza más votada de un estado federado y acercarse a una mayoría suficiente para gobernar.

La formación también ganó las elecciones regionales de Turingia en 2024, aunque allí la CDU consiguió formar gobierno sin AfD.

La diferencia ahora es el tamaño del respaldo obtenido en Sajonia-Anhalt.

El partido no solo está consiguiendo más votos: está obligando al resto del sistema político a decidir cómo gobernar cuando la principal fuerza electoral es precisamente la que todos se niegan a incorporar al gobierno.

¿Podrían prohibir AfD?

La posibilidad existe, pero el proceso es sumamente complejo, prolongado y conlleva importantes riesgos políticos. Esto se debe al mecanismo jurídico alemán, basado en el principio de una "democracia defensiva", que permite al Tribunal Constitucional Federal prohibir un partido político únicamente si se cumplen estrictos requisitos legales.

La solicitud para iniciar ese proceso solo puede ser presentada por tres instituciones: el Gobierno Federal, el Parlamento Federal (Bundestag) o el Consejo Federal (Bundesrat). Además, deberán aportar pruebas que demuestren que el partido representa una amenaza para el orden democrático. No basta con acreditar que AfD mantiene posturas racistas o de extrema derecha.

Muchos políticos de los partidos tradicionales consideran que iniciar un proceso de prohibición sería imprudente y podría resultar contraproducente, debido al tiempo que tomaría, al impacto social que generaría y al riesgo de provocar un efecto bumerán que termine fortaleciendo a AfD.