¡Nueva revelación! Esto fue lo que mató a la princesa Diana
(Medios internacionales)- Una nueva revelación detalla la verdadera causa de la muerte de la princesa Diana de Gales, que por muchos años ha captado la atención de la prensa rosa, teorizando sobre todo tipo de complots y planes de asesinato.
Pero nada tiene que ver con esto. De hecho, según el libro Unnatural Causes, que saldrá publicado el próximo 18 de abril y del cual el Daily Mail y el Diario el País ya publicaron un extracto, la muerte de Diana responde a un efecto causado porque ella no llevaba puesto el cinturón de seguridad.
El libro fue escrito por el doctor Richard Sheperd, a quien en el 2004, 7 años después de la muerte de Diana (en 1997) se le encargó esclarecer las verdaderas causas del fallecimiento, debido a las sospechas existentes de que pudiera tratarse de un asesinato.
Sin embargo, en el libro, Sheperd relata que la causa de la muerte de Diana es una de las más raras que ha visto en su vida. Una pequeña herida, muy leve, pero en el peor lugar, ocasionada por el impacto que sufrió al golpearse contra el asiento del acompañante, debido a que no llevaba el cinturón de seguridad.
Según el relato, si la princesa se hubiera asegurado, habría aparecido 2 días después del fatal accidente con un yeso y algunos golpes, pero en perfecto estado de salud. De hecho, de todos los que viajaban en el carro: el multimillonario Dodi Al Fayed (muerto al instante), el chofer de Diana Henri Paul (muerto al instante), Diana y el guardaespaldas de Fayed, los dos últimos eran los que se encontraban más estables, de hecho el único sobreviviente fue el guardaespaldas quien también era el único que llevaba el cinturón puesto.
A Diana la encontraron consciente, estable, pero cuando la trasladaban en la ambulancia fue perdiendo la conciencia. Sufrió una falla cardíaca y al entrar en sala de cirugía no había nada que hacer por ella ¿Qué fue lo que la mató? Esa pequeña herida, una leve cortada en una vena cercana al pulmón, que no detectaron al inicio, pero mientras la trasladaban fue sangrando y sangrando hasta provocarle la muerte.
Según este experto, ese tipo de heridas tardan en dar la cara, también por eso los accidentados se mantienen conscientes durante un tiempo: "Anatómicamente, es algo que está escondido, en el centro del pecho. Las venas, que no tienen la misma presión que las arterias, sangran más lentamente; de hecho, tanto que cuesta identificar el problema. Y una vez identificado, es todavía más difícil de reparar".
"La muerte de Diana es un ejemplo clásico de lo que solemos decir casi después de cada muerte: ‘si solo…'. Si solo hubiera impactado contra el asiento de enfrente en un ángulo ligeramente diferente… Si solo hubieran ido 15 kilómetros más despacio… Si la hubieran metido directamente en la ambulancia… Pero el mayor de estos peros dependía de la propia Diana: si simplemente se hubiera puesto el cinturón de seguridad… Habría estado sujeta. Seguramente habría aparecido un par de días después en público con un ojo amoratado, con dificultades para respirar de alguna costilla fracturada o con un brazo en cabestrillo", indica el médico en su libro.
