Lula y Flávio Bolsonaro reúnen a miles de simpatizantes antes del balotaje en Brasil

Por AFP
24 de Oct. 2026 | 5:15 pm
Lula y Flávio

Lula y Flávio

El presidente Lula y su rival Flávio Bolsonaro movilizaron el sábado a decenas de miles de simpatizantes, que tiñeron las calles de Brasil con banderas, antes de la batalla final del domingo en las urnas.

La derecha busca consagrar la victoria que el senador, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, obtuvo en la primera vuelta, con el 47 % de los votos frente al 45 % de Lula.

Frente a la famosa playa de Copacabana, en Río de Janeiro, una marea roja, el color del Partido de los Trabajadores de Lula, avanzó junto al presidente, de casi 81 años, quien se subió a una camioneta al ritmo de la música.

"El pueblo tiene que elegir entre alguien que besa la bandera nacional o alguien que besa la bandera estadounidense. Es un asunto de soberanía: no permitiremos que Brasil sea el patio trasero de nadie", dijo Luiz Inácio Lula da Silva, con la voz más ronca de lo habitual tras días intensos de campaña.

Nícolas da Silva, un empleado de hotel de 25 años, reconoció que el esfuerzo en las calles y las redes sociales para remontar "está siendo muy pesado".

"Pero no hay cómo descansar", dijo a la AFP. "Estamos dando vuelta votos, luchando contra el fascismo, a favor de la democracia".

Tras su paso por Copacabana, Lula continuó con un baño de masas en la desbordada avenida Paulista de São Paulo.

 

"Ellos hundieron a Brasil"

En Belo Horizonte, capital del estado de Minas Gerais, familias y motociclistas llenaron la emblemática Praça da Liberdade junto a Flávio Bolsonaro, de 45 años.

"El partido hoy en el poder quiere dejar a la gente dependiente del Estado. Nosotros valoramos la libertad", dijo a la AFP el empresario Ebert Dorigo, al hacerse eco de una crítica frecuente entre los bolsonaristas a los programas sociales de Lula.

El senador se desplazó luego al acomodado barrio de Barra da Tijuca, en Río de Janeiro, para visitar la casa en la que su padre se recuperó tras ser apuñalado durante la campaña de 2018, que lo llevó a la presidencia.

Carteles de "Fuera Lula" y banderas de Estados Unidos e Israel sobresalían entre los miles de asistentes. Entre ellos había un grupo de niños con los que el senador se tomó selfis al llegar.

También bailó y rezó una oración junto a la multitud.

Con camiseta de la selección brasileña y gorro verde, Ilma Gomes de Souza, una profesora de 53 años, contó a la AFP que en su juventud votó por Lula porque se dejaba "influenciar".

"Ellos tuvieron muchos años para cambiar Brasil, pero lo hundieron", criticó.

"Lula va a ganar"

Flávio Bolsonaro promete mano dura contra el crimen, libre mercado y cercanía con Estados Unidos, en la línea de su padre, condenado a 27 años de cárcel por intentar un golpe de Estado tras perder ante Lula en 2022.

Lula, quien aspira a un cuarto mandato, apuesta en parte al rechazo a un regreso de los Bolsonaro al poder.

"Lula va a ganar mañana por el trabajo de los jóvenes en las calles y por el celular", dijo en la avenida Paulista Flores Tonietti Filho, un jubilado de 71 años, en alusión al teléfono que el presidente estrenó en esta contienda para hablar directamente con sus electores.

América Latina sigue de cerca la elección.

Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025, la derecha ganó la mayoría de las elecciones presidenciales de la región.

Lula acusa a Washington y a Meta de intentar interferir en los comicios, en medio de un pulso judicial por supuestas acciones ilegales de ambas campañas en las redes sociales.

La empresa estadounidense lo niega.

"Nueve dedos"

Ambos candidatos se enfrentaron el viernes en un último debate en TV Globo, en el que hablaron más de propuestas que en el primero, marcado por los insultos.

Lula atacó la inexperiencia de su rival, mientras Bolsonaro lo presentó como un político del pasado, con "ideas que no funcionan más".

Uno de los momentos más tensos llegó cuando el senador lo acusó de dar beneficios sociales "con una mano y quitarlos con los nueve dedos".

Se refería al dedo que Lula perdió en un accidente laboral durante su juventud, cuando trabajaba como obrero metalúrgico.

Bolsonaro se disculpó, pero este sábado Lula publicó en sus redes sociales una foto de su mano, a la que le falta el meñique, apoyada sobre la bandera brasileña. "Trabajadores y trabajadoras de Brasil, uníos. Nosotros merecemos respeto", escribió.