Frituras podrían aumentar ansiedad y depresión de consumidores: Conozca por qué
Alteran el metabolismo de los lípidos y la neuroinflamación
(CRHoy.com) Si usted es de los que abusa de las empanadas, papas fritas o del conocido pollo de bombillo, tenga cuidado, ya que esto podría impactar también en su situación emocional.
Aunque a simple vista pareciera no tener sentido una relación entre ambas, lo cierto es que un reciente estudio reveló que sí lo existe.
Según la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos (PNAS, por sus siglas en inglés), el alto consumo de alimentos fritos provoca impacto en pacientes en ansiedad y depresión.
"Aquí revelamos que el consumo frecuente de alimentos fritos está fuertemente asociado con un mayor riesgo de ansiedad y depresión", señalan en su artículo en el sitio web.
De acuerdo con los científicos, esta situación en particular se da debido a la alteración del metabolismo de los lípidos y la neuroinflamación.
Esto va de la mano de la acrilamida, una sustancia química que se crea de forma natural en productos alimenticios que contienen almidón durante procesos de cocinado cotidianos a altas temperaturas.
Se trata de un contaminante representativo en los alimentos fritos, lo que aclara aún más su modo de acción toxicológico.
"Demostramos que la exposición a largo plazo a la acrilamida induce comportamientos similares a la ansiedad y la depresión a través de la neuroinflamación mediada por el estrés oxidativo, y desentrañamos el mecanismo subyacente por el cual la vía de señalización de PPAR media el trastorno del metabolismo de los lípidos inducido por la acrilamida en el cerebro", agregaron.

