Francia enfrenta protestas y tensión por presupuesto de 2027

Emmanuel Macron, presidente de Francia. AFP/Archivo CRH
Francia atraviesa una nueva etapa de tensión política y social, marcada por protestas estudiantiles, dificultades para aprobar el presupuesto de 2027 y una creciente presión sobre las finanzas públicas.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, enfrenta varios frentes abiertos mientras intenta contener el descontento en las calles y alcanzar acuerdos en un Parlamento fragmentado.
¿Qué está pasando en las calles?
Las calles francesas son escenario de protestas estudiantiles y movilizaciones sociales que han derivado en bloqueos de centros educativos, disturbios y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
El movimiento comenzó a mediados de septiembre de 2026 en un liceo de Créteil y posteriormente se extendió a cientos de centros de educación media y secundaria en distintas partes del país.
Los estudiantes denuncian falta de profesores, escasez de recursos, horarios sobrecargados y deterioro de las instalaciones de la educación pública. A estas demandas se sumaron organizaciones sindicales, docentes y familias, lo que amplió el reclamo al rechazo de las medidas de ajuste y austeridad planteadas por el Gobierno.
Las movilizaciones ocurren mientras el Ejecutivo intenta controlar un elevado déficit fiscal y sacar adelante el presupuesto de 2027.
Más de 400 institutos permanecen temporalmente cerrados y cerca de 1.800 centros educativos se han visto afectados por paros y bloqueos. Algunas manifestaciones han terminado en enfrentamientos con la Policía, incendios y daños en mobiliario urbano y centros educativos.
Las autoridades reportan, además, miles de detenciones desde el inicio de las protestas, muchas de ellas de menores de edad, así como personas heridas.
El problema de fondo: las finanzas públicas
Francia arrastra desde hace años déficits presupuestarios, pero la situación se ha convertido en uno de los principales problemas del Gobierno.
La deuda pública aumentó considerablemente y se ubica alrededor del 119% del producto interno bruto (PIB), con proyecciones de que supere el 121% en 2027. La cifra está muy por encima del límite del 60% establecido por las normas de la Unión Europea.
El déficit fiscal, es decir, la diferencia entre lo que el Estado gasta y lo que recauda, cerró el año anterior en 5,1% y se proyecta en 5,4% para 2026, también por encima del límite europeo del 3%.
Para reducir ese desfase y recuperar margen en las finanzas públicas, el Gobierno de Lecornu presentó un proyecto de presupuesto que contempla un importante esfuerzo de ahorro, con medidas que afectan el gasto público, los salarios de los empleados estatales, los servicios y las pensiones.
El debate formal sobre el presupuesto de 2027 comenzará el 13 de octubre, pero el Ejecutivo enfrenta dificultades para conseguir los apoyos necesarios debido a la fragmentación de la Asamblea Nacional, el rechazo social a las medidas y la cercanía de las elecciones presidenciales.
¿Quién es Sébastien Lecornu y qué enfrenta?
Lecornu es uno de los aliados políticos de mayor confianza de Emmanuel Macron. Antes de convertirse en primer ministro, ocupó diferentes cargos dentro del Gobierno, incluido el Ministerio de las Fuerzas Armadas.
Ahora enfrenta el desafío de sacar adelante el presupuesto en un Parlamento dividido y, al mismo tiempo, contener las protestas que han puesto nuevamente la educación y los servicios públicos en el centro del debate.
Ante las movilizaciones estudiantiles, Lecornu prometió abrir mesas de diálogo con los jóvenes y aseguró que el presupuesto educativo para 2027 tendrá un incremento. También pidió evitar enfrentamientos directos entre las fuerzas de seguridad y los menores de edad.
¿Qué papel tiene Emmanuel Macron?
El presidente Emmanuel Macron permanece como la principal figura política del Ejecutivo, aunque Lecornu es quien encabeza las negociaciones presupuestarias y la respuesta directa a las protestas.
Macron afronta los últimos meses de su mandato antes de las elecciones presidenciales de 2027 y no puede optar a un tercer período consecutivo. La crisis social y las dificultades para aprobar el presupuesto se convierten así en algunos de los principales desafíos del cierre de su presidencia.
¿Qué dicen los partidos de oposición?
Los partidos opositores rechazan el plan de ajuste presentado por el Gobierno, aunque sus propuestas para enfrentar el déficit son diferentes.
La izquierda considera que las medidas afectan principalmente a los servicios públicos y reclama mayores recursos para educación, salud y protección social.
La extrema derecha exige un cambio de rumbo en la política económica y cuestiona el manejo de las finanzas públicas. Mientras tanto, sectores de la derecha tradicional también han criticado el proyecto, aunque mantienen una posición más abierta a negociar algunas de sus medidas.
La proximidad de las elecciones presidenciales de 2027 ha aumentado la confrontación política y convierte el presupuesto en uno de los principales campos de disputa entre el Gobierno y sus opositores.
¿Qué puede pasar ahora?
El futuro del Gobierno dependerá, en buena medida, de su capacidad para conseguir apoyos en la Asamblea Nacional y evitar que el presupuesto quede bloqueado.
Al mismo tiempo, las autoridades deberán contener las protestas y evitar que las movilizaciones estudiantiles y sindicales aumenten su alcance.
Si el Ejecutivo no consigue acuerdos, Francia podría enfrentar nuevas votaciones parlamentarias, mayores movilizaciones y una creciente presión política sobre Macron y Lecornu en los meses previos a las elecciones presidenciales de 2027.