Escolta de la presidenta del Parlamento búlgaro derriba a periodista y la deja con fractura
Una periodista búlgara terminó en el hospital con una conmoción cerebral, una fractura de clavícula y el hombro dislocado, luego de que un agente de seguridad de la presidenta del Parlamento la lanzara al suelo.
Sonia Koltuklieva, de la agencia de noticias PIK, intentaba entrevistar a Mihaela Dotsova frente a la sede del partido Bulgaria Progresista, del primer ministro Rumen Radev, en Sofía.
Un video difundido en redes sociales muestra el momento en que el agente, del Servicio Nacional de Protección, la empuja con fuerza y la derriba.
La periodista quería saber por qué Dotsova había bloqueado en dos ocasiones las audiencias parlamentarias sobre los indultos que otorgó Iliana Iotova cuando era vicepresidenta.
Minutos antes, Radev había dado una conferencia de prensa de emergencia por una declaración del Parlamento Europeo que critica sus políticas hacia Moscú.
La presidenta del Parlamento no respondió y subió de inmediato al vehículo oficial. Koltuklieva se acercó mientras grababa con su teléfono e intentó abrir la puerta para seguir preguntando.
Antes de ser derribada, la periodista se dirigió a Dotsova:
"¿Por qué tiene miedo? Salga y hable con nosotros".
Dotsova se retiró en su limusina, con sirena y luces encendidas, sin verificar el estado de la periodista ni ofrecerle ayuda. Nadie del equipo de seguridad ni del partido intervino mientras Koltuklieva permanecía inmóvil en la acera.
Los testigos reclamaron a los agentes y los calificaron de "brutos".
Una ambulancia la trasladó a la Academia Médica Militar.
El Servicio Nacional de Protección abrió una investigación tras analizar las imágenes y notificó a la Fiscalía Militar. La institución advirtió que aplicará las sanciones más severas si se comprueba que sus agentes actuaron más allá de lo que exigía la situación.
En el mismo comunicado, el servicio pidió respetar la privacidad y la seguridad de las personas que protege, y recordó que su personal debe responder conforme a la ley ante cualquier intento de vulnerar las medidas de protección.
Periodistas y políticos de todo el espectro búlgaro condenaron la agresión, cuyo video acumula decenas de miles de reproducciones.