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Disputa entre Trump y el papa León XIV perturba a católicos en EE. UU.

Por AFP
18 de Abr. 2026 | 3:45 pm
El pulso entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el papa León XIV enfurece a algunos católicos estadounidenses, un electorado clave, que consideran que el mandatario ha ido demasiado lejos en sus críticas al sumo pontífice.

Trump se ha enfrentado al papa en numerosos temas, desde Irán hasta la inmigración, y recientemente lo calificó de "débil" en un ataque personal sin precedentes por parte de un líder político estadounidense.

León XIV, el primer papa estadounidense, considera por su parte que tiene el deber moral de pronunciarse contra la guerra.

"Que un ignorante como Trump intente cuestionar la visión teológica de un sacerdote ordenado es totalmente ridículo", dijo a la AFP Jim Supp, de 88 años, frente a la iglesia de San Ignacio de Loyola, en el Upper East Side de Manhattan el viernes.

Supp estaba indignado por la publicación, por parte del presidente, de una imagen generada por inteligencia artificial (IA) que aparentemente lo representaba como Jesucristo y que luego fue eliminada.

"Hay cosas en la vida con las que no se bromea", zanjó este profesor de letras clásicas jubilado.

Para John O'Brian, un exejecutivo de publicidad de 68 años, compartir la imagen es similar a "una blasfemia para los cristianos".

El papa, por su parte, advirtió sobre los peligros del abuso de la IA tras la publicación de Trump, aunque sin referirse a ella directamente.

"No se ataca al papa"

Tradicionalmente, los presidentes estadounidenses siempre se han cuidado de no ofender a los católicos con críticas abiertas al papa.

Trump, en cambio, ha cruzado esa línea, aunque ganó las elecciones de 2024 con el apoyo de una mayoría de votantes católicos.

El duelo público con León XIV marca una posible vulnerabilidad para los republicanos de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre.

Anthony Clark, integrante de un grupo antiabortista que habló con la AFP frente a una basílica católica de Washington, consideró a Trump un "muy buen presidente", cuyas intenciones elogió.

"Pero creo que las intenciones no lo son todo, y creo que a veces puede ser imprudente en lo que dice o en la manera en que aborda temas particularmente sensibles", añadió este joven de 20 años.

Los papas por lo general no intervienen en política. Pero la actitud desafiante del sumo pontífice le ha ganado el respeto de algunos.

"Me alegra mucho que el papa León se mantuviera firme cuando dijo que no tiene miedo de la administración de Trump", dijo Carolina Herrera, de 22 años, en Washington.

"No se ataca al papa, pase lo que pase, no se le ataca", enfatizó.

"Muy duro"

Trump no es conocido por ser un devoto creyente. Este magnate inmobiliario casado tres veces y expresentador de reality shows fue criado en la fe presbiteriana, corriente del cristianismo protestante, y rara vez asistía a los oficios religiosos.

Pero desde su ingreso a la política, ha aglutinado a la derecha cristiana. Los conservadores cristianos han elogiado a Trump por ayudarlos a lograr su prioridad: el fin del derecho nacional al aborto, gracias a los magistrados que el mandatario nombró en la Corte Suprema.

En una iglesia de Houston, en Texas —un estado republicano, aunque la ciudad es demócrata—, algunos fieles en la misa del mediodía criticaban tanto al presidente como al papa.

"Creo que ninguno de los dos está actuando como debería", opinó Ann, una mujer de unos 70 años que prefirió no dar su apellido. "Creo que el papa ha sido muy duro con Estados Unidos", añadió.

"Jesús tenía un mensaje personal. No dijo que los presidentes, los dictadores, los primeros ministros, los reyes, no pudieran proteger a su pueblo y a su país", apuntó Manuel, de 67 años, que tampoco dio su apellido.

Dijo esperar que el presidente y el papa pongan fin a sus diferencias. "Porque en este momento se trata, ante todo, de la paz. Necesitamos paz en Oriente Medio", afirmó.

Los partidarios más acérrimos de Trump cerraron filas en torno al presidente el viernes, mientras esperaban su intervención en un acto organizado por el grupo cristiano conservador Turning Point USA en una megaciglesia protestante en Arizona.

"Creo que el papa tiene que quedarse en su sitio", dijo Brenda Gifford a la AFP, y añadió: "Ya no lo respeto".

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