Joven trabaja en una bananera para algún día convertirse en una gran enfermera
(CRHoy.com) Todos los días, desde buena mañana, Ingris Solórzano comienza su trabajo haciendo moños y sellos en una bananera en Limón, llena de positivismo la joven sabe que cada vez está más cerca de poder cumplir sus sueños, ser una enfermera.
La joven de 23 años se considera una mujer soñadora y una persona capaz de cumplir todas las metas que se propone.
"Para mí no hay nada imposible, sí difícil, pero no imposible", mencionó la joven.
Desde muy niña, Ingris se enamoró de la enfermería, porque siente que ayudar y acompañar a otras personas es lo suyo y no busca ser doctora, como algunas personas tal vez crean, porque fue en su carrera donde encontró parte de su felicidad.
Para poder cumplir su sueño, la joven ha tenido que superar varios obstáculos, como alejarse de su familia para poder vivir en una zona más cercana a su empleo y manejar una estrategia económica para poder financiar su carrera en una universidad privada, aunque no sea económicamente accesible para ella, debido a su limitante sueldo.
Además, la vecina de la localidad de Zent en Matina debe recorrer 5 kilómetros solo para llegar a la Universidad y así poder comenzar su etapa de aprendizaje semanal.
"Todos los sábados viajo a Guápiles, entro a las 8 a. m. y salgo a las 5 p. m. y ese mismo día me regreso", contó Ingris.
Por lo que, acompañado de un horario de trabajo de jornada completa de lunes a viernes, solamente los sábados debe aprovechar para recibir sus clases, porque los domingos los usa para descansar y realizar la mayoría de quehaceres domésticos y académicos.
Sin embargo, debe administrar su tiempo para poder cumplir con todas sus responsabilidades. Es por ello que "en la noche las (tareas) voy haciendo por partes cada día, a veces dejan exámenes en la noche entre semana y es muy cansado. Ahorita estoy haciendo la tesis final, en mi trabajo a veces llego con la vista irritada, cansada al trabajo".
De momento, se encuentra a 3 meses de culminar su licenciatura en enfermería y ya cuenta los segundos para poder conseguir el permiso y comenzar a ejercer la profesión que tanto anhela.
"No hay nada imposible cuando se anhela de corazón, todos tenemos la capacidad de alcanzar nuestras metas si nos esforzamos", concluyó la futura enfermera.



