Joven con parálisis cerebral construye su futuro como arquitecto
Sus papás tenían 15 y 17 años cuando él nació con una parálisis cerebral
Los papás de Billy Orozco dicen pocas palabras. La alegría brilla en sus ojos y el orgullo que sienten por su hijo se desborda en cada suspiro.
Aquel bebé que nació con una parálisis cerebral, cuando ambos eran menores de edad, hoy está a punto de iniciar su carrera universitaria.
El esfuerzo y un sin número de sacrificios -que solo ellos conocen- hoy dan fruto: Billy Orozco Brenes matriculó 3 materias de arquitectura en la Universidad Latina. Ese centro de enseñanza decidió darle una beca completa al joven vecino de Moravia.
Su madre Karen apenas tenía 15 años cuando dio a luz a Billy. Su papá Christian tenía 17 años y desde entonces se ha dedicado a trabajar en construcción. Quizá eso influyó para que Billy se inclinara por el mundo de las edificaciones.
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"Yo siempre he pensado que soy igual que mis compañeros y sé que no hay límites. Yo siempre me he apoyado en Dios y en mi familia. A ellos les agradezco todo", explica el joven quien es un gran apasionado del fútbol.

Keylor Navas y Billy Orozco.
En el 2015 una empresa de telefonía le permitió conocer a Keylor Navas. Para él no hay imposibles. A Billy le encanta ser portero en los partidos que juega con sus amigos.
Al igual que su mamá es un fiel seguidor alajuelense y molesta a su papá y a su hermano Dilan que apoyan al Saprissa.
Aquel diciembre del 2015, Keylor se vistió de Santa y sorprendió al menor en Madrid. Ambos ocuparon las primeras planas de los periódicos deportivos.
Dos años después, este joven recibió un reconocimiento de la Ministra de Educación, Sonia Marta Mora. Él fue el primer estudiante en realizar los exámenes de bachillerato en computadora.
Además, se graduó de bachiller y técnico en diseño del CTP Abelardo Bonilla de Moravia con muy buenas notas. Ahora está listo para dar el salto a la vida universitaria.
Hace unas semanas fue sorprendido con una beca total que le permitirá asistir a la universidad. Él vive completamente agradecido con las personas que le tendieron una mano. De igual manera con su familia. Tanto los papás como Billy, concuerdan que la unión y el apoyo familiar ha sido una fortaleza para creer que sí se puede.
A Billy nadie le ha regalado nada. Es un joven de fe y su familia ha visto decenas de ángeles que les han ayudado en diferentes etapas de la vida. Hoy está apunto de iniciar un nuevo capítulo en donde tiene claro que lo imposible no existe.



