
Cocina costera con alma de cantina frente al mar en Playa Potrero.
Introducción:
A pasos de la arena y con vista directa al Pacífico, Las Brisas es uno de esos lugares que resumen lo que significa comer frente al mar en Guanacaste. Ubicado en Playa Potrero y construido alrededor de 1950, este restaurante y bar se ha ganado su lugar como un clásico costero, con todo lo que uno busca cuando el sol baja y el aire huele a sal. Desde hace más de dos décadas, Las Brisas ha sido punto de encuentro para locales, viajeros y marineros que llegan del puerto cercano en busca de buena comida, música y una cerveza fría al atardecer.
Su propuesta es pura cocina de costa, costarricense y con estilo de cantina, con mariscos frescos, casados, ceviches, patacones y pescados del día preparados con sazón local. Es el tipo de lugar donde la cocina se siente honesta, viva y conectada con su entorno.
Ambiente:
El alma de Las Brisas está en su terraza frente al mar, donde el sonido de las olas se mezcla con conversaciones relajadas y el tintinear de vasos. El lugar conserva esa esencia de cantina de playa tica: mesas de madera, música alegre, luces cálidas y una brisa constante que justifica su nombre. Desde cualquier punto del restaurante se puede ver el mar, y al caer la tarde el cielo se convierte en un espectáculo que acompaña naturalmente la experiencia.
El equipo local atiende con la amabilidad característica del guanacasteco, y hay una sensación de familiaridad inmediata: es uno de esos sitios donde el tiempo se detiene, donde una cerveza puede durar una hora porque nadie tiene prisa. A menudo hay música en vivo, noches de karaoke o pequeños eventos, lo que refuerza su rol como centro social del pueblo.
Qué pedir:
Ceviche: Refrescante, cítrico y preparado al momento, con pescado fresco del día y mariscos de la zona.

Pargo entero: El plato más representativo de la costa. Un pescado entero, frito a la perfección, con piel crujiente y carne suave, acompañado de arroz con frijoles, ensalada y plátano maduro. No hay mejor forma de probar el sabor auténtico del Pacífico.

Cambute al ajillo: Fuera del menú, pero sin duda la joya más local. El cambute, un molusco típico de la costa guanacasteca, se prepara salteado con ajo y mantequilla, logrando un sabor profundo, salino y delicadamente marino. Es una experiencia distinta, de esas que hablan del territorio y su historia culinaria.


